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Cuál es la estrategia de defensa que analizan los matanutria

Con peritajes sobre celulares y revisión de imágenes, se perfilan los argumentos que podrían utilizar los acusados para intentar morigerar su situación.

La investigación por el caso de los dos jóvenes denunciados por matar a patadas a un coipo continúa con la revisión de distintos elementos recolectados en los últimos procedimientos, mientras empieza a perfilarse cuál podría ser la estrategia de defensa de los acusados.

Según pudo saber la redacción de La Brújula 24, por estas horas se están ultimando detalles de la investigación, con especial atención en el análisis de cámaras de seguridad de la zona y de los teléfonos celulares que fueron secuestrados en los allanamientos realizados en Bahía Blanca y Huanguelén (lugar de origen de los involucrados).

Los procedimientos fueron concretados por personal de Policía Ecológica, con colaboración de la Comisaría Segunda y efectivos de Huanguelén, por orden del Juzgado de Garantías Nº 3, a cargo de Alberto Manzini, y a pedido de la UFI Nº 7, encabezada por Marina Lara.

En ese marco, la defensa de los jóvenes —que podría ser asumida por un conocido abogado de la ciudad— iría por una línea orientada a plantear atenuantes frente a la imputación por maltrato animal seguido de muerte. Esos argumentos, remarcan fuentes con acceso al expediente, no buscarían justificar lo ocurrido, sino contextualizar la conducta de los acusados.

Uno de los ejes centrales sería el arrepentimiento. La estrategia apuntaría a mostrar que los jóvenes se encuentran profundamente afectados por la repercusión pública del caso y por las consecuencias judiciales, sociales y académicas que generó la viralización del video.

Otro de los puntos que podría incorporar la defensa es el estado de alcoholización al momento del hecho. La secuencia ocurrió en la madrugada del sábado, luego de la salida de un boliche, y el dato podría ser usado para intentar explicar —pero no exculpar— la conducta desplegada contra el animal.

El tercer eje estaría vinculado al origen de los acusados. Ambos son oriundos de Huanguelén y, según la hipótesis defensiva, podrían sostener que se criaron en un contexto de pueblo y campo, con costumbres diferentes en relación al contacto con los animales. Ese planteo, de todos modos, sería presentado como eventual atenuante cultural y no como una justificación de la violencia.

El caso generó una fuerte conmoción pública desde que se difundieron las imágenes en redes sociales. En la madrugada del sábado, los jóvenes fueron filmados mientras pateaban hasta matar a un coipo —una especie de nutria— en la vía pública. Luego, el video fue compartido y provocó un amplio repudio ciudadano.

A raíz del hecho, el Municipio se presentó como particular damnificado en la causa, con el objetivo de tener participación activa y acompañar el avance de la investigación. Además, la Universidad Tecnológica Nacional inició un juicio académico contra uno de los involucrados, que fue suspendido preventivamente y no puede asistir a clases mientras se desarrolla el proceso interno.

La causa también escaló al plano nacional luego de que el presidente Javier Milei respaldara públicamente el pedido de sanciones severas contra quienes maltraten animales, a partir de un mensaje de la diputada Silvana Giudici referido directamente al caso ocurrido en Bahía.

Mientras tanto, la investigación continúa con el análisis del material secuestrado y de las cámaras que podrían aportar más precisión sobre la secuencia previa, el ataque y los momentos posteriores. Con esos elementos, la fiscalía buscará consolidar la acusación y definir los próximos pasos procesales.

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