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EEUU anuncia un ataque en el Pacífico contra otra supuesta narcolancha

El Pentágono reportó dos muertos en aguas internacionales y parte del Parlamento estadounidense cuestiona la legalidad y transparencia de las operaciones.

Estados Unidos llevó a cabo este lunes un nuevo ataque militar contra una embarcación en el océano Pacífico que, según informó el Comando Sur (Southcom), estaba operada por “organizaciones terroristas designadas” vinculadas al narcotráfico. La acción se realizó sin que se presentaran pruebas públicas que respalden esa acusación y dejó al menos dos personas muertas, de acuerdo al comunicado oficial.

El ataque fue ejecutado en aguas internacionales sobre rutas conocidas de tráfico de drogas y no registró bajas entre las fuerzas estadounidenses. Según precisó el Southcom en su cuenta oficial de la red social X, la operación se realizó el 29 de diciembre por orden directa del secretario de Defensa, Pete Hegseth, y estuvo a cargo de la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear.

Desde el Gobierno estadounidense señalaron que esta acción forma parte de una serie de “ataques cinéticos letales” desplegados desde septiembre en el Caribe y el Pacífico, en el marco de una ofensiva más amplia contra el narcotráfico transregional. La administración de Donald Trump sostiene que estas operaciones son necesarias para frenar el ingreso de drogas al país y proteger la seguridad interna, bajo una doctrina que equipara a las organizaciones narcocriminales con actores terroristas.

En esa línea, el propio Trump reveló recientemente un ataque contra una instalación vinculada al narcotráfico en Venezuela, donde afirmó que una zona portuaria utilizada para cargar embarcaciones con drogas fue destruida. Según el mandatario, se trataría de una de las primeras acciones terrestres de Estados Unidos en suelo venezolano desde el inicio de la campaña de presión contra el gobierno de Nicolás Maduro, aunque no brindó detalles sobre el operativo. Consultadas al respecto, la Casa Blanca, el Pentágono y la CIA evitaron hacer comentarios.

La estrategia generó fuertes cuestionamientos en el Capitolio. Legisladores de ambos partidos expresaron preocupación por la legalidad de los ataques y la falta de transparencia. El demócrata Jim Himes, principal referente de su bloque en el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, señaló que no se ha demostrado públicamente que las embarcaciones atacadas transportaran drogas ni que existiera un vínculo directo verificable con carteles del narcotráfico. También advirtió sobre la ausencia de salvaguardias claras para evitar víctimas civiles.

En el mismo sentido, Gregory Meeks, líder demócrata del Comité de Asuntos Exteriores, reclamó que la administración no presentó pruebas convincentes ni siquiera en sesiones informativas reservadas al Congreso. En una carta firmada en octubre junto a otros legisladores, exigió conocer la lista de Organizaciones Terroristas Designadas y la justificación legal de los ataques realizados sin autorización legislativa, al considerar que el presidente podría haber excedido su autoridad constitucional.

En contraposición, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, aliado político de Trump, defendió las operaciones al calificarlas como una respuesta necesaria y legal, basada —según indicó— en evaluaciones de inteligencia de alto nivel.

El ataque de este lunes se inscribe en un contexto de creciente presión militar y diplomática de Estados Unidos en la región, que incluye la designación de grupos narcotraficantes como organizaciones terroristas, la incautación de buques y un mayor despliegue naval en el Caribe y América Latina. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y especialistas en derecho internacional advirtieron que estas acciones podrían constituir violaciones al derecho internacional y ejecuciones extrajudiciales, al no existir un conflicto armado formal ni pruebas públicas que justifiquen el uso de fuerza letal.

Con información de Perfil

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