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Mito alimenticio: qué pasa si como los “hilitos blancos” de la banana

Foto ilustrativa

Las bananas forman parte de la dieta cotidiana en numerosos países y suelen estar presentes en hogares de todo el mundo. Al pelar esta fruta, muchos notan la presencia de unos finos “hilitos blancos” que algunos descartan sin prestarles atención y otros consumen junto con la fruta. Esta característica habitual suscitó consultas sobre su composición y sus posibles efectos en la salud. A partir de investigaciones y referencias de organismos especializados, surgen datos que ayudan a comprender qué función cumplen estas hebras y si conviene incorporarlas como parte del consumo diario.

Las hebras blancas que se observan en las bananas corresponden a elementos conocidos como fibras xilemáticas. Estas fibras son visibles al pelar la fruta y en ocasiones resultan molestas para algunos consumidores debido a su textura diferente respecto a la pulpa principal. Al contemplarlas en detalle, se observa que son estructuras largas y delgadas que se reparten a lo largo del fruto, algunas adheridas a la cáscara y otras a la pulpa.

Según especialistas en nutrición, la función biológica de estas hebras se encuentra vinculada al desarrollo y sostenimiento interno de la banana. Las fibras xilemáticas forman parte de la estructura del fruto y transportan agua y nutrientes desde la base hacia las distintas zonas internas mientras la banana crece en la planta. Constituyen un mecanismo esencial para el correcto desarrollo del fruto, facilitando la dispersión de los componentes nutritivos necesarios para alcanzar el tamaño y sabor característicos de la banana madura.

A pesar de su función natural, muchas personas tienden a retirarlas antes de consumir la fruta. Los expertos han aclarado que no existe ningún riesgo asociado a su ingesta y, por el contrario, su presencia puede sumar un valor nutricional adicional a la dieta diaria. La veracidad de este aporte ha sido motivo de diversas investigaciones en el ámbito científico y alimenticio.

Dentro de las fibras xilemáticas reside un aporte nutricional que llama la atención de los especialistas. Las hebras blancas contienen componentes conocidos como fibras vegetales, los cuales contribuyen de manera positiva al organismo por diferentes vías. Su mayor cualidad reconocida radica en las propiedades prebióticas, pues estimulan el crecimiento y la actividad de bacterias beneficiosas que habitan en el intestino humano. Este efecto facilita una mejora en la salud digestiva y puede repercutir indirectamente en distintos aspectos del bienestar físico.

Estudios recientes confirmaron que las fibras xilemáticas no solo contribuyen al proceso digestivo sino que además desempeñan un papel favorable en la regulación de los niveles de colesterol y glucosa en la sangre. De esta manera, se reduce el riesgo asociado a enfermedades cardiovasculares y metabólicas como la diabetes. Este tipo de acciones protectoras dependen de la interacción que se produce entre la fibra y las bacterias intestinales, proceso que fue respaldado por diferentes fuentes en publicaciones científicas internacionales.

Con información de Infobae

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