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Ni oficina ni horarios: el boom de las changas digitales crece entre los jóvenes

Es una tendencia que aceleró la irrupción de la pandemia por el coronavirus.

Foto ilustrativa

La pandemia de COVID-19 aceleró una transformación en el mundo laboral. Según un relevamiento de WeWork, el 78% de los argentinos prefiere trabajar de forma híbrida o remota. Lo que comenzó como una necesidad sanitaria se ha convertido en una exigencia: trabajar desde casa ya no se percibe como un beneficio, sino como una condición. Más allá del empleo asalariado remoto, surge con fuerza el fenómeno de las "changas digitales".

Las changas digitales son trabajos temporales, por proyectos o incluso por minutos. Incluyen tareas como edición de videos, entrenamiento de modelos de inteligencia artificial, creación de contenido, atención al cliente, programación y diseño gráfico. La lista se expande a medida que la economía se digitaliza, ofreciendo a miles de personas una forma de generar ingresos, que puede ser precaria o muy rentable.

Plataformas como The Flock, Workana, Freelancer, Upwork y Fiverr permiten conectar oferta y demanda de talento sin intermediarios tradicionales. Estas herramientas facilitan el acceso a trabajos temporales con clientes locales o internacionales.

El auge de estas formas de trabajo responde a múltiples factores: necesidad económica, deseo de flexibilidad, avance tecnológico y acceso a mercados globales.

Los rubros más impactados incluyen diseño gráfico, programación, testing, redacción, edición, soporte técnico, data entry y marketing digital. También emergen tareas como asistentes virtuales, creadores de contenido y entrenadores de inteligencia artificial.

Un punto crítico es la regulación. Estas nuevas formas de empleo escapan a los marcos laborales tradicionales: no hay relación de dependencia, ni horarios fijos, ni beneficios obligatorios. Esto deja a muchos trabajadores sin cobertura médica, aportes jubilatorios ni licencias pagas. La figura del profesional "fractional", que permite a las empresas contratar especialistas por una fracción del tiempo sin sumar estructuras pesadas, gana terreno, beneficiando a ambas partes.

Este fenómeno refleja una transformación profunda en el mercado laboral argentino, donde la flexibilidad y la autonomía se valoran cada vez más, especialmente entre los jóvenes.

Con información de TN

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