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Niños en vacaciones y aburridos: estrategias para los días de verano en casa

Representan una oportunidad para conectarse, relajarse y recargar energías.

Las vacaciones escolares suelen ser un momento de desafío para las familias, especialmente cuando los padres deben continuar con sus obligaciones laborales mientras los niños están en casa. El objetivo principal, según los especialistas, debería ser priorizar el bienestar emocional de todos. Las vacaciones representan una oportunidad para conectarse, relajarse y recargar energías, pero alcanzar ese equilibrio entre actividades organizadas, rutinas y tiempo libre puede ser complejo.

Una solución frecuente para muchas familias son las colonias de verano, espacios ideales para socializar, practicar deportes y desconectar de las pantallas. Según el pediatra Fernando Burgos, estas actividades fomentan el desarrollo motor y habilidades sociales. No obstante, advierte que no todos los niños disfrutan de este tipo de programas, y los altos costos pueden ser un obstáculo para muchas familias. Además, sugiere alternar entre colonias y tiempo de descanso para evitar el agotamiento de los niños.

La psicóloga Lorena Ruda destaca que las colonias no deberían verse como una extensión de la escuela. Recomienda no imponer horarios estrictos y, si es posible, no asistir todos los días. La pediatra Evangelina Cueto, por su parte, resalta que la clave está en elegir opciones que reduzcan el estrés y sean beneficiosas tanto para los niños como para los padres. Si las colonias no se adaptan a la dinámica familiar, buscar alternativas también es válido.

El descanso es una necesidad fundamental durante las vacaciones. Tanto Ruda como Cueto coinciden en que este período no debe convertirse en una prolongación de la rutina escolar. Dormir más, disfrutar de momentos tranquilos o incluso dedicar un día a actividades relajantes como ver películas, son estrategias clave para recargar energías. Además, subrayan que la presión social por "aprovechar cada minuto" solo genera más estrés en la familia.

El aburrimiento, aunque temido por los padres, puede ser un aliado inesperado. Según Burgos, permite que los niños desarrollen creatividad y autonomía, mientras que Cueto señala que esos momentos libres pueden impulsarlos a descubrir nuevos intereses. Los especialistas recomiendan no intentar llenar cada minuto con actividades, ya que esto puede ser agotador para los adultos y limitar la independencia de los niños.

El uso de pantallas durante las vacaciones también genera debate. Ruda sugiere establecer límites flexibles y combinar el tiempo frente a dispositivos con actividades al aire libre. Un día de lluvia puede ser ideal para maratones de películas, siempre y cuando se equilibre con juegos o salidas al día siguiente. La idea es evitar que la tecnología se convierta en la única fuente de entretenimiento.

Lograr un balance entre actividad y descanso es esencial para disfrutar de unas vacaciones saludables. Burgos aconseja escuchar las necesidades individuales de los niños, alternando días de actividades organizadas con tiempo de juego libre o descanso en casa. Incorporar rituales familiares como juegos de mesa o cocinar juntos puede fortalecer los lazos familiares y aportar momentos de disfrute compartido.

Finalmente, los especialistas coinciden en que las vacaciones son una oportunidad para reconectarse con lo esencial: el tiempo compartido y el bienestar. En lugar de cumplir con actividades por obligación, las familias deberían enfocarse en aquello que realmente les brinde placer y tranquilidad. Al priorizar el descanso y evitar la sobreexigencia, las vacaciones se convierten en un período de desconexión y disfrute mutuo.

Con información de Infobae

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