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Pella: “Tengo ganas de volver para mostrarle a mi hija que se puede”

El bahiense, a corazón abierto, charló de su futuro: cuándo espera regresar al tour, el sufrimiento del dolor y la chance de retiro.

Los rayos de sol quemaban una de las canchas de entrenamiento del Racket Club del barrio de Palermo. Y, a pesar de que la acción en el challenger de Buenos Aires ya estaba activa y había varios partidos en disputa, todas las miradas se las robaba Guido Pella, quien se acercó al torneo para practicar durante una hora con Tomás Farjat en lo que fue su primera sesión después de estar casi un año parado por una lesión en su rodilla derecha. Y no bien dejó de impactar el revés y de darle de drive, el bahiense se sentó para charlar de todo: su paternidad, el sufrimiento que viene acarreando con su físico, la vida fuera del tenis y más.

Pella no juega desde octubre de 2021, cuando cayó en la primera ronda del ATP 250 de Moscú contra el español Pedro Martínez por 6-2 y retiro en un partido en el que sufrió gritos e insultos de apostadores. Desde entonces, la rodilla lo marginó de las canchas. De hecho, hasta esta tarde no había podido completar un set entero. Así y todo, quiere darse una chance más y seguir intentándolo.

“Me siento bien. Soy consciente que lo que tengo no tiene cura. El año pasado tuve una recaída muy fuerte, que no me dejaba caminar la cancha. Decidí tomarme un tiempo, dar un paso al costado y justo me enteré que iba a ser papá. Todo fue muy junto. Ahora estoy tratando de adaptar la rodilla de nuevo para poder jugar al tenis sin dolor”, contó.

“No tengo cartílago en la rodilla, y lo único que puedo hacer es fortalecer la zona de una manera en la que todo ese dolor lo vayan sintiendo otros músculos. Hoy jugué el primer set en un año, sentí muy poco dolor y ojalá desde ahora pueda sentirme mejor”, sostuvo Guido.

Y agregó: “Hubo un momento solo por el dolor, no porque no tuviera ganas. Empecé a entrenar en abril para no perder lo poco que me quedaba y la rodilla me empezó a doler muy fuerte. Tuve una charla con mi kinesiólogo y le dije ‘no juego más porque realmente no puedo entrenar bien’, me dolía mucho para levantarme de la cama, hicimos dos interconsultas más con kinesiólogos y ahi dijimos que había que educar la rodilla desde cero: desde levantarme de una silla hasta caminar de una manera diferente. Todo para que sintiera un alivio de la lesión, pinchazos, infiltraciones, PRP (Plasma Rico en Plaquetas)… Fue un trabajo duro”.

“La idea es tratar de tener torneos antes de Australia, pero para volver con dolor y no sentirme bien y jugar con dolor insoportable prefiero quedarme en casa hasta que no me duela o hasta que diga basta. De todos modos, espero poder estar en los challengers de fin de año en Lima y Guayaquil, lugares en los que me fue muy bien. Estoy apuntando a eso”, resaltó el bahiense.

Por último, esgrimió que “al tenis le dí mi vida prácticamente desde que nací. En mi familia, todos jugaron al tenis y desde que tengo uso de la razón entrené para ser profesional. A fin del año pasado dije ‘cuánto tiempo más voy a dedicarle mi vida al tenis’ y ahí hice un click. Te repito, tuve la suerte de enterarme que iba a ser papá al mes y eso hizo que mi decisión realmente no me pesara nada. Y ahora que soy papá tengo ganas de intentar volver, tengo ganas de mostrarle a mi hija, por más que no entienda nada, que si uno tiene ganas puede volver a jugar después de un año y de pasar mucho dolor. Y ojalá que pueda volver a hacerlo. Por el momento, lo estoy intentado”.

Fuente: LB24 / Olé.

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