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prevención y acompañamiento

Cómo trabajan desde el Hogar de Cristo ayudando a chicos con adicciones en Bahía

Los coordinadores Matías Mata y Andoni Freije comentaron cómo desarrollan su labor en la ciudad.

La adicción a las drogas es un fenómeno complejo que requiere respuestas desde muchos lugares de la sociedad desde el gobierno nacional hasta la vuelta de la esquina. De ese espacio cercano se ocupa el Hogar de Cristo “Calle Bele´n”, una organización católica dedicada a acompañar a personas con consumos problemáticos en Bahía Blanca.

“Lo que planteamos nosotros es el cuerpo a cuerpo, el uno a uno. Entendemos que es la forma de acompañar a los pibes y pibas que están en este tipo de proceso de consumo y que se nos están muriendo y que nos necesitan”, señaló Matías Mata, uno de los coordinadores, durante el programa La Brújula TV.

Mata destacó que muchas de las personas que pasan por procesos de adicción, “viven en soledad, falta de acompañamiento, la falta de gente que le diga que es importante, que hay un proyecto de vida que podemos pensar juntos”.

Y es en ese aspecto donde se enfoca el Hogar de Cristo “Calle Bele´n”: “La persona que es adicta, por su situación de consumo va desarmando ese entramado de vínculos, con los padres, los tíos, los vínculos con la cuestión laboral, al estudio. Llega un momento donde quedan aislados, en soledad total y frente a eso la familia no tiene idea de qué hacer. El laburo nuestro es acompañar esta situación”, explicó Andoni Freije, otro de los coordinadores.

Freije detalló que no ponen límites de ningún tipo para recibir a nadie y que “muchas veces los que se acercan no es porque quieren dejar de consumir, sino por un problema con la justicia, por ejemplo y eso lleva a generar un vínculo. Descubrir que hay una situación de abandono de la familia o no pueden ver a sus hijos, capaz que no tienen DNI y empezamos a acompañar esa situación”.

“No es una cuestión solamente de droga, tiene que ver con la vida entera, no hablamos de una persona adicta, es Juan es María es Fernando, que tienen esta situación particular y tienen una vida que hay que acompañar”, refirió Freije.

Mata remarcó que el trabajo es “cómo llegar a los más rotos, que viven a 10 cuadras. Nuestra casa está abierta para todo el mundo”.

Por su parte, Freije resaltó que un proyecto que desarrollan es el de tener espacios de “formación laboral, porque en definitiva los pibes y pibas que quieren dejar de consumir y cambiar alguna cuestión de su vida, va pasando que tienen puertas cerradas. Tal vez no será el trabajo que le cambie la vida, pero que puedan cambiar algunas actitudes que les permitan seguir desarrollando su proyecto de vida”.

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