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El Arzobispo se mostró en contra del pase sanitario en iglesias

En La Brújula 24, señaló que la grieta promueve la violencia y "solo discute personas por sobre las ideas". Además, dijo que la droga y las apuestas online son los flagelos que destruyen a las familias.

El presidente Alberto Fernández recibió ayer por la tarde en su despacho de Casa Rosada a la comisión ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, encabezada por su titular, monseñor Oscar Ojea, con motivo del tradicional saludo de Navidad.

Fue el primer encuentro formal con la cúpula eclesiástica luego de la sanción de la ley del aborto legal y del mismo participó el Arzobispo de Bahía Blanca, Carlos Aspiroz Costa, quien en diálogo con LA BRÚJULA 24 contó los entretelones de la reunión.

"Todos los años pedimos audiencia para un saludo navideño y para mi fue la primera vez en la que me tocó participar. La cita fue ayer a la tarde en Casa Rosada y se habló de la vida en general, en un sentido muy amplio, sobre todo la de nuestro pueblo", destacó Aspiroz Costa, en el inicio de su charla con el periodista Germán Sasso.

Además, analizó que "muchos ciudadanos de Argentina son católicos, los mensajes de los gobernantes tocan la esfera de los creyentes y estos a los de un ciudadano. No hay un muro de Berlín entre la vida de fe y lo cotidiano".

"Un tema que se trató que sería el inicial, a partir del discurso tras las últimas elecciones en el que el Presidente pidió acuerdos, fue la necesidad de diálogo. Notamos un nivel de confrontación continuo; un principio superador de la grieta es confrontar ideas, no personas", enfatizó el religioso en otro segmento de la entrevista radial.

En paralelo, amplió su mirada: "Estamos asistiendo a una deportivización de la política. Esa confrontación continua manifiesta un aumento de la violencia, el enojo, la tristeza, la resignación y frustración que tiene que ver con la pandemia y es notoria en la calle. La violencia de arriba engendra la violencia de abajo, esto se ve en la familia, en la escuela, el trabajo y hasta en la política".

"El nivel de confrontación continua lo presentamos como algo general, pero donde más se ve es en la política. Él lo tomó muy bien, el tono de la charla fue cálido, honesto porque pudimos decir lo que pensábamos, sin interrupciones. También abordamos el tema de la droga, que está en un aumento sorprendente en los cuatro puntos cardinales del país", mencionó Aspiroz Costa, en clara alusión a la problemática actual.

El propio Arzobispo indicó que "los padres y hasta los mismos chicos están angustiados en busca de ayuda para salir de las adicciones. También se va naturalizando el mundo de las apuestas online, que destruye familias y la vida en todas sus etapas. Vemos con tristeza jubilados o jubiladas que se juegan todo o los jóvenes que se refugian en ese consumismo para salir de la frustración".

Luego, evaluó los dichos del sacerdote que disparó la frase "quién carajo es Kicillof" y levantó polvareda: "Que exista un cura al que se le salga la cadena no significa el sentir de los fieles, una cosa es analizar el pase sanitario para entrar a la Iglesia y otra ya es descalificar a una persona. Una autoridad tiene su rol elegido por el voto popular y no está bien cuando no se discuten las ideas".

"La gran pregunta que nos hacemos es qué nos está pasando, como familia, matrimonio o sociedad, por encima de preguntar qué te pasa. Es difícil, pero así es la vida, que presenta enormes desafíos para encontrar un norte, sin formatear la cabeza de los demás. La pandemia vienen siendo dos años bravos, lo bueno es que a esta altura hemos constatado la fragilidad en todo, nadie puede decir que zafa, más allá de tener o no el virus", aseveró la máxima autoridad de la iglesia bahiense.

Aspiroz Costa profundizó en una de las temáticas más recurrentes de los últimos tiempo: "Todos hemos tenido personas cercanas que han fallecido por el Covid y otros la han pasado mal durante el tránsito de la enfermedad".

"En los templos se exige el barbijo, alcohol en gel y distancia social, gracias a Dios no conocemos gente que se haya contagiado por ir a un evento religioso. En muchas iglesias se sigue midiendo la temperatura y no estamos en contra de la vacunación, pero la duda se genera respecto de quién y cómo va a pedir el pase sanitario para ingresar a un templo", amplió.

Por último, el Arzobispo aclaró: "Ninguna Iglesia reúne más de 1000 personas como indica el decreto presidencial. Estoy en contra de pedir el pase sanitario. No se puede comparar una misa con un shopping o un recital. En las ceremonias se ha suspendido el saludo de la paz y la gente lo ha entendido. Uno siempre piensa en la buena intención del gobierno de ahora, del de antes y del que va a venir. La grieta a veces la ponemos cuando juzgamos intenciones".

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