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Estalla el boom de las piletas por la imposibilidad de irse de vacaciones

Dos empresarios del sector afirman que las consultas en la ciudad se dispararon. Cuáles son los valores de las piscinas y las opciones según el bolsillo.

El prolongado avance de la pandemia de coronavirus en Argentina, muchos bahienses que tenían en mente realizar un viaje o pasar sus vacaciones de verano lejos de casa decidieron invertir los ahorros en una pileta para disfrutarla en el patio de la casa, en familia y apostando a un bien duradero para toda la vida.

LA BRÚJULA 24 conversó con dos empresarios del rubro, uno de los pocos que no se vio golpeado por las restricciones económicas que afectan a la economía argentina. En definitiva, el boom de las consultas está a la orden del día, más allá de que los bolsillos flacos repercuten en las escasas operaciones concretadas.

Diego Palma es el titular de Piscinas Bahía y, durante su charla con el periodista Germán Sasso, admitió que “hemos tenido un crecimiento del 200% en lo que respecta a las consultas de gente que no podrá viajar y, obligadamente se quedará en su casa. Es un rubro caro y el porcentaje de operaciones concretadas no es alto. Una piscina de calidad, de 6 metros por 3 cuesta unos 800 mil pesos, con una estructura firme de hormigón”.

“Las piletas de fibra de vidrio también son buenas y son mejores que una de hormigón barata que no tiene buenas terminaciones y pueden rajarse. El tiempo que se demora en montar una pileta es de 25 días continuos, dependiendo del clima, es como armar un rompecabezas”, enfatizó Palma, en su charla con el periodista Germán Sasso.

Con relación a la demanda actual, aclaró que “en este momento ya entregamos dos piscinas y estamos terminando un par más. Hay algunos proyectos a punto de cerrarse. Particularmente trato de recomendar que no se fijen mucho en el precio porque los materiales tienen que ser de excelencia. La idea es que los clientes queden conformes y nos recomienden”.

“A la parte interior por lo general se les pone venecitas y además está la opción más económica, se la puede pintar con caucho clorado. En 2015 hicimos nueve piletas, cuando cambió el gobierno bajó mucho y ahora volvió a repuntar. Es una obra para toda la vida y no podés correr el riesgo de que no quede en las mejores condiciones”, finalizó.

Una opción más económica

El dueño de Punta Piscinas, quien comercializa piletas de fibra de vidrio, sostuvo que “las consultas han crecido ampliamente con relación a años anteriores. Generalmente la gente comienza a preguntar sobre la temporada, pero en este 2020 nos preguntaron a partir de mayo, a sabiendas de que no se iba a poder viajar”.

“Es un 70% más de llamados que hemos recibido con relación a años anteriores. Nosotros colocamos piscinas de fibra de vidrio y el trabajo depende del suelo, según la aridez o rocosidad. Una con las medidas estándar puede salir 270 mil pesos. El material es duradero y son piletas con diez años de garantía. Me manejo con turnos para que no se atrase la entrega”, enfatizó, en el programa “Bahía Hoy”.

Y destacó que “un gran porcentaje del éxito del trabajo está en la colocación, por encima de la calidad del material por la gran cantidad de litros de agua que tiene que soportar. Hoy estamos colocando hasta tres piletas por semana. Yo trabajo en Punta Alta que tiene un suelo más favorable que el de Bahía”.

“El pozo se hace manualmente con martillo neumático o con pala, según la consistencia del piso y las piletas se colocan con grúas que suelen ser llamativas, al punto de que a veces hasta hay que cortar el tránsito. Fuimos un rubro que no terminamos siendo tan golpeados como otros”, concluyó.

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