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se dijo en la brújula 24

"Es un sector complejo porque la marea sube y baja muy rápidamente"

Lo explicó un baqueano que se dedica a rescatar vehículos que quedan encajados. "Los matorrales son altos y de noche no se ve nada", detalló.

La aparición de restos humanos en un sector de Villarino Viejo y la posibilidad de que se trate del cuerpo de Facundo Astudillo Castro despertaron una serie de preguntas, vinculadas con la dificultad para transitar por ese lugar, ya sea en un vehículo o simplemente a pie.

Por esa razón, LA BRÚJULA 24 conversó con Silvio, un habitante de General Daniel Cerri que se dedica a rescatar a aquellas personas que quedan encajadas a raíz del barro que se detecta en la superficie, o bien por el avance de la marea.

"Hemos sacado a un montón de gente, por eso pusimos el cartel. Somos los únicos que entramos a la noche y cuando hay sudestada", enfatizó el hombre, conocedor del terreno, siendo un experto en llevar adelante los distintos salvatajes por la zona.

Y agregó en su charla con el periodista Germán Sasso: "Una vez que pasás la vía hay muchos caminos hacia distintos lugares. Hasta el lugar podés entrar por Cuatreros (Cerri) o por el 711. También tenés la entrada a Alferes San Martín que se comunica con el puente Villarino. Entrando por la Ruta 3, pasás una vía y tenés muchísimos caminos, algunos te llevan al canal y otros no. Cuando está seco, el trayecto queda marcado pero cuando sube la marea quedás atrapado en una suerte de islote".

"Los matorrales tienen hasta dos metros de alto y por la noche quedás completamente a oscuras. De un único camino, salen cinco que en la oscuridad son todos iguales. Anoche, volvimos al lugar para rescatar a una camioneta de la Federal que erró en un camino. El problema es que uno corre contra el tiempo cuando sube la marea. Nos ha llamado gente desesperada que es capaz de no bajarse del vehículo por más que avance la marea con fuerza. Hemos sacado autos tapados de agua", sostuvo Silvio, en otro segmento de la entrevista radial.

En esa misma dirección, aclaró que "tengo areneros y vehículos preparados para transitar en el barro. Vamos casi todos los fines de semana a pescar o a divertirnos al sector. Gracias a Dios la familia nos acompaña. Hemos auxiliado hasta gente de Buenos Aires que se mete de día y de noche no sale. Cuando te tapa el agua, es imposible salir. Si se juntan dos mares no precisás tener viento, el agua no baja nunca. Por ejemplo el arroyo, ayer a las 17, se había llenado bastante con agua de Sierra de la Ventana y luego se junta con agua salada".

"El sector donde aparecieron los restos es complicado, pero no imposible de llegar. Muchos entran y no pueden salir. Se complica el acceso en especial a la noche. Ni bien llego a la vía empezamos a hacer seña de luces con el buggy y nos indican más o menos por dónde están. Mucha gente ingresa con autos que no están preparados para circular en ese terreno. Es impresionante lo rápido que sube el agua y se filtra por los distintos canales", concluyó el vecino cerrense.


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