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Murió Julio Le Parc, maestro argentino del arte cinético

El creador mendocino falleció a los 97 años en París, donde desarrolló una obra experimental con fuerte proyección internacional y una mirada participativa sobre el público.

Julio Le Parc, uno de los artistas argentinos más reconocidos a nivel internacional y referente central del arte cinético, murió este sábado a los 97 años en París. Nacido el 23 de septiembre de 1928 en Palmira, Mendoza, desarrolló una trayectoria de más de siete décadas marcada por la experimentación con la luz, el color, el movimiento y la participación del espectador.

Instalado en Francia desde 1958, Le Parc se convirtió en una figura clave de la escena artística parisina de los años sesenta. Allí fundó, junto a otros creadores, el Grupo de Investigación de Arte Visual (GRAV), desde donde impulsó una concepción dinámica de la obra, alejada de la pintura tradicional y orientada a generar experiencias cambiantes e inestables.

Su producción fue exhibida en ciudades como Los Ángeles, Washington, Nueva York, Tokio, Madrid, Venecia, La Habana, Beijing y Buenos Aires. Además, obtuvo en 1966 el Premio Internacional de Pintura en la Bienal de Venecia, una distinción que consolidó su proyección mundial.

Actualmente preparaba una retrospectiva en el Museo Tate de Londres. Desde esa institución destacaban: "Le Parc quiere que los espectadores se sientan activos, de modo que sus actos de mirar y experimentar den vida a cada obra de arte. Quiere crear un arte más democrático que todos puedan disfrutar fácilmente".

El artista siempre reivindicó el rol activo del público. “Queríamos desafiar el sistema del arte. Primero fuimos un centro de estudio y después un grupo con fuerte presencia de artistas latinoamericanos en París. La diferencia, para nosotros, era que el objetivo plástico estaba constituido por el movimiento y por la participación del público”, recordó sobre el GRAV.

Le Parc también mantuvo un fuerte compromiso social y político, especialmente contra las dictaduras sudamericanas. En la Argentina, algunas de sus obras más emblemáticas fueron exhibidas en el Malba, el Centro Cultural Borges y el CCK, donde su Esfera Azul quedó incorporada al patrimonio. Su legado permanece como una invitación a mirar, moverse y participar del arte de otra manera.

Con información de Clarín

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