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Día Mundial de la Vida Silvestre: las científicas argentinas que salvan especies en extinción


Cada 3 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Vida Silvestre, una fecha destinada a generar conciencia sobre la necesidad de proteger a las especies animales que hoy se encuentran amenazadas por la acción humana. La pérdida de hábitat, la caza ilegal y el tráfico de fauna son algunos de los principales factores que empujan a numerosas poblaciones al borde de la extinción. En Argentina, diversas organizaciones científicas desarrollan programas de recuperación para especies emblemáticas que, en muchos casos, no existen en ningún otro lugar del mundo.

Entre ellas se encuentra el huemul, un ciervo endémico de la Patagonia, declarado Monumento Natural en el país. Se estima que apenas quedan unos 500 ejemplares en estado silvestre. Natalia Demergassi, veterinaria y Responsable de Manejo y Ciencia Animal de la Fundación Temaikén, explicó la gravedad del escenario: “Es una especie que es muy importante para poder conservarla porque en el momento en que desaparezcan ya no está más, no se encuentra en otra parte del mundo”. La especialista señaló que la fragmentación del hábitat es la principal amenaza, ya que las poblaciones quedan aisladas y se incrementa el riesgo de endogamia. Además, el huemul enfrenta la competencia con especies introducidas como el ciervo colorado.

Para revertir esta situación, equipos científicos trabajan en la recuperación, reproducción y reintroducción de ejemplares en el suroeste de Chubut. También investigan enfermedades y deficiencias nutricionales. “Hacemos todo un chequeo completo para poder ir estudiando primero cómo ingresan los animales que vienen de vida silvestre. En esta estación de rehabilitación y recría de huemul hacemos suplementaciones dietarias para después poder ayudar a los animales en campo”, detalló Demergassi.

Otra especie en peligro es el cardenal amarillo, ave característica del Espinal, de la que quedarían apenas 2000 individuos. Su vistoso plumaje y su canto la convierten en blanco del tráfico ilegal. Alicia de la Colina, bióloga de la Fundación Temaikén, advirtió: “El tráfico de fauna al cardenal le impacta muchísimo. Son capturados y eso pone en jaque a toda la población”. Los especialistas trabajan en la rehabilitación de aves rescatadas, reentrenándolas para recuperar habilidades perdidas durante el cautiverio. “Sabemos que es efectivo cuando realmente le das una segunda oportunidad”, afirmó la investigadora, al destacar que algunos ejemplares liberados lograron sobrevivir hasta cinco años en su entorno natural.

Con información de La Nación

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