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Bahía, lapidaria con el kirchnerismo

La ciudad castigó al Frente de Todos. Héctor Gay revalidó títulos y los radicales sacan plumas. Y como siempre, todas las perlitas de lo que dejó la primera elección de la historia en plena pandemia.

Todo lo que dejó la PASO

Los bahienses castigaron de manera brutal al peronismo y lo dejaron al borde del precipicio. Es cierto que estas tierras nunca tuvieron un perfil afín a los K, pero la derrota de las últimas horas prendió una luz de alarma enorme.

Además de la ola en contra a nivel nacional y provincial, la maquinaria de Gay aplastó las moderadas expectativas que tenía el tridente Susbielles-Godoy-Feliú. Los amarillos, junto a la UCR, renovaron la confianza del electorado y cosecharon un porcentaje similar a sus últimos triunfos. Traducido: la gente no observó desgaste en la gestión del jefe comunal. O si lo observó, de todas maneras ratificó el rumbo en desmedro de la oferta del peronismo local, que alcanzó unos 21,9%. Casi 26 puntos de diferencia con la lista de Adrián Jouglard.

De las elecciones de 2019 a esta, el peronismo bahiense perdió más de 15 puntos. Esos puntos que quedaron en el camino no serán fáciles de remontar. Ni ahora ni en dos años. Y como si fuera poco, como siempre sucede tras una derrota, el poder se pondrá en jaque. Habrá que ver si Susbielles logra contener intentonas desestabilizadoras de la paz interna. ¿Qué rol cumplirá Feliú a partir de ahora? ¿Buscará acercarse aún más al kirchnerismo duro para ganar terreno interno o tratará de despegarse para encontrar aire fresco? ¿Qué sucederá con el líder de La Cámpora Gabriel Godoy? Su apoyo no es tan público, pero es vital para cualquiera que tenga aspiraciones dentro del espacio.

En tanto Alejandro Dichiara fue uno de los pocos peronistas que festejó en casi toda la Provincia. Dicen que el montehermoseño gozó en privado porque en nuestra ciudad lo habían discriminado por “espanta votos”. Es que “El Langa” no solo ganó en su casa, sino que la lista seccional que él encabezaba, en Bahía obtuvo más sufragios que la local encabezada por Ghiliani.

Habrá que esperar que baje la espuma para saber si hay reconfiguración interna o es un ruido que el portuario podrá contener. La explicación de un veterano dirigente es que “en una ciudad antiperonista es imposible ir contra corriente cuando la Nación y la Provincia vienen de culo”. Otros importantes referentes tienen otra opinión: “Hay que pensar mucho para 2023. La conducción y otras cosas están en evaluación. Hay cuestiones que evidentemente no se hicieron bien. Puede emerger alguien que hoy está en el banco”.

Festejo amarillo y resurrección radical

Como decíamos, la maquinaria de Juntos en Bahía demostró estar intacta. Y hasta reforzada. Después de seis años de gestión, revalidar títulos no es poco. Gay emula a las mejores épocas del imbatible Jaime Linares de los años 90.

El alcalde amarillo y sus custodios Santiago Nardelli y Nidia Moirano mantienen la casa ordenada. Sin sobresaltos, lograron conservar las cosas en su lugar. La arquitectura armada a nivel local sigue dando muy buenos frutos.

Los casi 50 puntos obtenidos es un capital electoral envidiable y difícil de voltear para cualquier contrincante. La aceitada maquinaria sigue y seguirá –salvo errores groseros- dando resultados.

Donde los números no fueron los esperados para los cambiemitas fue en la interna que disputaban en la Sexta Sección. Allí los radicales resucitaron de la mano de Facundo Manes. Después de casi dos décadas, los correligionarios consiguieron un candidato de peso como Facundo Manes.

El médico perdió a nivel provincial contra el “Colo” Santilli, pero en el interior triunfó en casi todas las secciones. En la nuestra hubo 14 mil votos (un 7%) de diferencia entre el radical y el hombre del PRO. Esta ola fue aprovechada por el animador Lorenzo Natali, que acompañó de muy buena forma en la región.

En Bahía, tanto Manes como Lorenzo, no superaron a la fórmula Santilli-Compagnoni, pero en distritos más pequeños la diferencia fue abismal y eso les garantizó el triunfo.

El trabajo en la Sexta tiene varios ganadores. Por un lado, el “cirujano” Emilio Monzó que metió mano en la lista y colocó a un “famoso”, desplazando a ignotos de la UCR que seguramente le hubiesen tirado para abajo la boleta liderada por Manes. Otro que ganó laureles es Emiliano Balbín, que garantizó el triunfo en el sector norte de la sección. En Bahía, los que hicieron fuerza y metieron garra fueron el histórico Juan Pedro Tunessi y el retornado Martín Salaberry.

Están tan entusiasmados los radicales que ya piensan en el 2023. “Ya no somos convidados de piedra del PRO, ahora existimos y vamos a disputar poder dentro de Juntos”, asegura un dirigente.

En el comité de calle Donado habrá dos años para la “interna de la interna”. El propio “Cuchito” Salaberry, Emiliano Álvarez Porte y Federico Tucat sueñan con ir a una PASO contra el elegido del tridente Gay-Moirano-Nardelli. El Grupo Hospital (cuyo mentor es Gustavo Carestía) también infla el pecho y podría envalentonar a la exfuncionaria Elisa Quartucci.

Por su parte, el mismísimo Lorenzo Natali también se posiciona. Dejó el “modo shopping” que mantuvo en la campaña y a pocas horas de confirmarse su triunfo arremetió: “Darle a la ciudad una vida mejor siempre está en los planes de quienes estamos en esto”. Monzó trabajará para eso con el apoyo de un montehermoseño y un importante dirigente de nuestra ciudad que hasta hoy nunca salió a luz.

No podría terminar esta columna si no se menciona la buena performance de los libertarios y de la Izquierda. En Bahía, de repetir la elección de las PASO, los representantes de Espert estarían en condiciones de colar dos concejales. El FIT no llega a mojar, pero quedó a un punto y medio de lograr un escaño en el deliberativo local, lo cual sería un episodio histórico.

Los macarons de Moirano y la cafetera de Marisco

Ya es sabido que el bunker del Pro suele tener variedad de exquisiteces para degustar mientras se esperan los primeros resultados de las elecciones, y ayer no fue la excepción.

Como siempre, fue Nidia Moirano la encargada del cáterin, y a pesar de que aseguraron que “lo fuerte” se lo guardan para noviembre (hablan de comida, no de votos… por ahora), varios que pasaron por el local de Avenida Colón aún hablan de los tremendos macarons que había para comer.

Sin embargo Bahía Indiscreta supo de una curiosidad: el secretario de Movilidad de la Comuna, Tomás Marisco, llevó su propia cafetera Nespresso para convidar a la prensa. “La traje de casa porque no había”, comentó el funcionario mientras que él mismo servía el café. Un detalle que se les escapó.

Bahía libertaria

José Luis Espert podría lograr, ni más ni menos, que dos bancas de concejales en Bahía. Esto ocurriría si se repiten los porcentajes en noviembre. Mientras tanto, la interna de Avanza Libertad estuvo muy peleada.

Finalmente, quien encabezará en las generales es la traductora de francés Valeria Rodríguez, ya que por muy poco, venció a Juan Martín Barrionuevo. Este último, junto a otros militantes, esperó los resultados en una casa de Avenida Alem al 1400, comiendo unas papas. Todo bastante humilde.

Incluso quienes pasaron a saludar se llenaron de humo, ya que al estar un poco fresca la noche, los muchachos decidieron encender un hogar que tiene la propiedad. Mala idea.

En cuanto a la ganadora, esperó los resultados en un coqueto bunker ubicado en Fuerte Argentino y 19 de Mayo. ¿Sumarán fuerzas en la general?

Canillita hasta el día de la votación

Luciano Martos logró pasar el piso de 1,5 por ciento y competirá en la general de noviembre por un lugar en el Concejo Deliberante. Aunque parece difícil que entre, el canillita se tiene una fe bárbara.

Eso mismo les comentó a sus clientes mientras repartía diarios… el mismo domingo de elecciones. Luciano no se tomó el día, y además de repartir los periódicos en su bici, esta vez vestido de traje, también colaboró en la fiscalización.

No ensucien las elecciones

Una de las notas de color (marrón) de la jornada de votación, tuvo que ver con lo ocurrido en la Escuela Primaria Nº 4 General Bartolomé Mitre, ubicada sobre calle Lamadrid 154.

Allí un irrespetuoso del propio sistema democrático y de los vecinos que estuvieron torda la jornada trabajando a pesar de la pandemia, defecó arriba de las boletas del Frente de Todos.

Por supuesto, el personal presente tuvo que hacerse cargo de la situación y limpiar el lugar para poder continuar con el acto eleccionario. Un asco.

Consuelo

Claramente en el bunker del Frente de Todos, ubicado en el Hotel Argos, el ánimo era pésimo. Aunque muchos entendían que era imposible evitar una derrota en Bahía, nadie pensaba que el margen iba a ser tan grande.

Cuando aún no se conocían los resultados, y en el hall del hotel, se vio a la candidata a concejal Romina Pires, quien estaba muy cariñosa con su pareja, el exfutbolista Martín Aguirre.

El “Gula”, exdelegado municipal de la gestión Gay, seguramente habrá intentado levantarle el ánimo a la representante de Feliú en la lista peronista.

Discriminaron a “la pastelera”

Un clásico de estos tiempos es que los candidatos se saquen una “selfie” en el momento de emitir su voto. O por lo menos, es a lo que apelan quienes no tienen una estructura partidaria ni fotógrafos que los sigan todo el día. Ese es el caso de Daiana Olea, la maestra pastelera militante del espacio de Javier Milei.

Según comentó, cuando estaba a punto de tomarse la foto frente a la urna, la autoridad de mesa se lo prohibió: “Es claramente una discriminación, si lo hace todo el mundo”, aseguró la precandidata, que no pasó el piso de 1,5 por ciento para competir en las generales.

La candidata que no se pudo votar

Una situación francamente insólita le ocurrió a la candidata de Integración Ciudadana, María de los Ángeles Rosón. Desde el espacio, muy temprano el domingo, alertaron que el Correo Argentino no había repartido sus boletas en algunas escuelas. Pero el colmo fue que la propia Rosón no pudo votarse a ella misma.

Hablando con este medio, comentó que se enteró del faltante en el preciso momento que fue a emitir su voto. Recorrió dos veces los bancos del cuarto oscuro, y se encontró con que la boleta con su foto no estaba. Pura calentura.


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