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SE DIJO EN LA BRÚJULA 24

El drama de los organizadores de eventos: “Hay gente que está cerca de perderlo todo”

Lisandro Melinsky, titular de CAPREV, detalló la situación del sector y aseguró que pueden ser parte de la solución y albergar, con protolocos más estrictos, las fiestas que hoy son clandestinas.

Algunos pudieron regresar a sus actividades luego de algunas semanas de cuarentena absoluta. Otros retornaron tras un par de meses y también están quienes volvieron y tuvieron que volver a cerrar, como sucedió recientemente con el retroceso de fase en Bahía Blanca. Sin embargo, hay un grupo que nunca pudo retomar la normalidad en estos seis meses de pandemia y es ahí donde aparecen los proveedores de eventos.

“Somos muchísimas las familias que vivimos de ésta actividad, ya que incluye a los salones y las casitas de fiestas, pero también disc jockey, decoradores, ambientadores, cocineros, empresas de cátering, fotógrafos y otros rubros que están vinculados a la organización de eventos y que están detenidas desde hace muchísimos meses”, reflexionó esta tarde Lisandro Melinsky, representante de CAPREV (Cámara de Proveedores de Eventos), en comunicación con el programa Nunca es Tarde, de LA BRÚJULA 24.

Melinsky afirmó que de la Cámara dependen unas 6.000 personas de manera directa y que para muchas, la organización y coordinación de fiestas es su única fuentes de ingresos. “La situación es muy complicada y hay muchos que están cerca de perderlo todo”, dijo.

“Enero y febrero son habitualmente meses con poco movimiento. En marzo trabajamos unos días y después se detuvo completamente todo. La verdad es que es muy difícil proyectar y pensar cuándo se va a normalizar, porque no entramos en ninguna fase. Hoy por hoy, los que nos están apoyando son nuestros clientes, que van reprogramando las fechas”, afirmó.

Según el titular de la mencionada Cámara, en Bahía Blanca hay unos 400 salones, contando aquellos destinados a eventos grandes y chicos, quinchos, casitas de fiestas y sociedades de fomento.

“La municipalidad nos ha escuchado. Tenemos una serie de pedidos que tienen que ver con subsidios a nivel provincial o nacional. Además, con el Concejo hemos trabajado en la flexibilización de las habilitaciones para que puedan convertir su espacio en algún otro ambiente, como por ejemplo en un restaurant”, explicó.

Por último, Melinsky explicó por qué los salones de fiestas pueden convertirse en parte de la solución y ser quienes de alguna manera concentren a aquellos encuentros que hoy son clandestinos.

“La situación de las fiestas es muy compleja y el intendente lo nombró como uno de los principales focos de contagio. Nosotros podemos ser parte de la solución. Podemos proponer protocolos para evitar este tipo de encuentros y hacerlos con un control más estricto”, mencionó.

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