Julia Wendell, dijo que era Madeleine, pero que no recordaba gran parte de su infancia y que su familia no había querido aclararle sus dudas.
“Creo que puedo ser ella. Necesito la prueba de ADN. Los investigadores de la policía del Reino Unido y Polonia intentan ignorarme", posteó en redes sociales.
La investigación "Operación Grange" se inició en mayo de 2011, cuatro años después de la desaparición de la nena de tres años.