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con el loco montenegro

Tiene 81 años, fue pionero del Polo Petroquímico y está por terminar una nueva carrera

El ingeniero Hugo Simoni conversó en el programa Condenados y Herejes sobre su carrera y vocación.

El Ingeniero Hugo Simoni llegó a Bahía Blanca con 30 años. Un joven ávido de nuevos conocimientos que sería uno de los pioneros del Polo Petroquímico y hoy a sus 81 años se reencuentra con su Mendoza natal a través de la tesina que escribe para recibirse en la Universidad Nacional del Sur (UNS).

En el programa Condenados y Herejes, que conduce Hernán “El Loco” Montenegro todos los viernes a medianoche en La Brújula 24, Simoni relató cómo se desarrolló su carrera y su establecimiento en la ciudad.

“He tenido la gran suerte de estudiar una carrera que la pude ejercer a plenitud y con ese ejercicio conocer el país y el mundo, porque la profesión me llevó a viajar mucho. Establecido ahora en Bahía, de origen mendocino, estudié en la Universidad Nacional de Cuyo, después trabajé como ingeniero químico en una planta de fertilizantes en Campana y después en la refinería de la Esso. Luego vine a Bahía con la petroquímica”, señaló.

Con esa experiencia y con muchas ganas de aprender, llegó a la ciudad para participar en el equipo que terminó el montaje y la puesta en marcha de la planta en 1972.

“Poner en marcha una planta, sobre todo la primera petroquímica de Bahía Blanca, en ese entonces una empresa nacional que formó su personal de las experiencias que íbamos adquiriendo, tuvo una puesta en marcha exitosa. No es solamente el hecho de ver caer la primera gota de etileno, sino el hecho de un equipo de gente que ha armado un esquema que permite a una empresa alcanzar esa producción con la tecnología más moderna que existía en el momento”, señaló.

A sus 81 años, está escribiendo la tesina para recibirse. Es una forma de establecer conexión con su Mendoza natal, porque “toma el Valle de Uco como centro turístico de excelencia, por sus características geográficas, vitivinícolas y de la gente que vive allí. El proyecto es un trabajo de unir esos factores y concluir que ese lugar vale la pena”.

“Para mi siempre ha sido grato estudiar, tanto como trabajar, pero es un ámbito donde no tengo tantos límites como en el laburo”, agregó y detalló que ya terminó la cursada de materias.

Simoni sumó: “Disfruté mucho volver a la universidad. Mis compañeros, cuando empecé, tenían 18 o 19 años y yo 70 y tantos, pero lo pasé muy bien”.

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