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habló con la brújula 24

“Pido disculpas, sufro de epilepsia”, dijo el conductor luego del impactante choque

Agustín Calfuñanco contó que quiso huir corriendo solo para evitar que el dueño de la vivienda lo agreda. Un vecino, testigo del hecho, sostuvo que, tras el impacto, el joven “estaba escuchando música”.

Agustín Calfuñanco es el conductor del auto que protagonizó un espeluznante incidente de tránsito ocurrido durante los primeros minutos de este miércoles en la esquina de 17 de Mayo y Martín Gil. En diálogo con LA BRÚJULA 24 dio su versión de lo sucedido y el motivo por el cual perdió el control de su unidad.

“No estaba consciente, sufro de epilepsia, tuve una ausencia, una crisis que me llevan a hacer cosas incoherentemente. Al momento de gestionar la licencia de conducir me vio un médico y me habilitó. Me hicieron dos drager test, en el primero me dio negativo y en el segundo dio positivo”, resumió Calfuñanco.

Y destacó que “hacía dos o tres días que no venía consumiendo marihuana. Los de Tránsito me explicaron que eso dura dos o tres días en el cuerpo. Anteayer había tenido un episodio epiléptico, me suelen agarrar muy seguido, pero también pueden pasar varios meses sin sufrirlo. Gracias a Dios no pasó a mayores, no vi nada de cómo quedó el auto y la casa”.

Fotos: Pablo Noir (La Brújula 24).

“Tuve que salir corriendo porque el dueño me quiso pegar, es algo entendible porque la situación no es fácil de manejar. Ni siquiera recuerdo si estaba escuchando música como dice el testigo. Vivo en este barrio, había ido a cargar nafta a la YPF de calle Don Bosco y regresaba a mi casa. A partir de la curva de calle 17 de Mayo no me acuerdo de nada”, resumió, en otro segmento de la nota radial.

En paralelo, el joven confirmó que “estoy medicado, pero entiendo que en mi condición, el auto es un arma. Tengo seguro, pero quiero hablar con la familia que vive en la casa para pedirle disculpas porque fue un desastre total. Que entiendan que no fue mi intención, que no me sentía bien, pero sé que también pude haber evitado manejar en este estado porque venía saliendo de un estado de reposo”.

“Pudo haber terminado peor, no recuerdo si iba con el cinturón de seguridad colocado. Recuperé la conciencia recién por completo cuando llegó la Policía. Ahí fue que les expliqué lo que me había ocurrido. Al dueño de la casa no lo conozco, pese a que somos casi vecinos”, finalizó.

“Estaba escuchando música”

Luis es un vecino que vive enfrente del lugar donde se produjo el impactante hecho de tránsito y relató las sensaciones de lo acontecido: “Escuché la explosión y salí enseguida. Después del choque, este chico estaba escuchando música, le dije que saque el contacto del auto porque estaba humeando”.

“Cuando le abrí la puerta me preguntó ‘qué hacés vos’. Le consulté si estaba herido y me respondió que iba con su mamá, la busqué pero no estaba. No entendía qué le había pasado y me refirió que era epiléptico. Cuando escuchó que venía la Policía, salió corriendo para la esquina”, aseveró.

Sobre cómo cree que fue la mecánica del siniestro, teorizó: “Hay un paredón bajo que hizo de rampa y el auto se incrustó de lleno por la ventana de mi casa. Allí está el cuarto de los nietos, en la habitación contigua estaba la señora, que estaba con un ataque de nervios al igual que el dueño de la vivienda, al ver que destruyeron su casa”.

“Es una esquina bravísima, queríamos hablar con el delegado municipal para que haga una rotonda. No han pasado accidentes más graves porque pareciera acá vive Dios”, cerró.

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