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Paladar Negro

Budín de café y chocolate: esponjoso, húmedo y perfecto para la merienda

Foto: Freepik.

Hay tardes en las que el cuerpo pide algo dulce, pero no cualquier cosa. Ni las clásicas galletitas, ni la torta de siempre. Es ahí cuando aparece este budín de café y chocolate casero, una opción que combina dos sabores intensos en una textura húmeda y suave que enamora desde el primer bocado.

Lo mejor es que no necesitás ingredientes raros ni técnicas complicadas. Con lo que tengas en la alacena —un poco de cacao, café fuerte y ganas de hornear— vas a tener un budín con perfume a hogar y sabor a merienda.

Tips para un resultado perfecto

  • No abras el horno antes de los 30 minutos. La tentación es grande, pero si lo hacés, el budín puede hundirse.
  • Usá café recién hecho y bien cargado. El aroma y el sabor se sienten muchísimo más.
  • Tamizá siempre los secos. Garantiza una textura más suave.
  • Si la parte de arriba se dora muy rápido, cubrila con papel aluminio para que no se queme.
  • Para un sabor más intenso, usá cacao de buena calidad o agregá un puñadito extra.
  • Y un secreto: servilo tibio. El café y el chocolate se funden de una forma espectacular.

Foto: Freepik.

Ingredientes

  • 3 cucharadas de café disuelto en 100 ml de agua hirviendo
  • 2 huevos
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • 280 g de azúcar
  • 100 ml de aceite
  • 150 ml de leche
  • 180 g de harina 0000 (tamizada)
  • 60 g de cacao amargo
  • 2 cucharadas de polvo de hornear

Preparación

  1. Preparar el café: disolver tres cucharadas de café instantáneo (o del tipo que uses) en 100 ml de agua hirviendo. Reservar.
  2. Batir los ingredientes húmedos: en un bol grande, mezclar los huevos con el azúcar y la esencia de vainilla hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa. Luego incorporar el aceite y la leche, mezclando bien.
  3. Agregar el café: verter el café ya disuelto y mezclar integrando bien todos los líquidos.
  4. Incorporar los ingredientes secos: tamizar la harina, el cacao amargo y el polvo para hornear juntos para evitar grumos. Después, sumar a la preparación líquida de a poco, con movimientos envolventes, hasta lograr una masa uniforme.
  5. Enmantecar y enharinar un molde para budín (o uno tipo "budinera"), asegurándote de que no queden zonas sin cubrir.
  6. Llevar al horno precalentado a 180 °C (temperatura media) durante aproximadamente 40 a 45 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo este salga seco o con miguitas húmedas.
  7. Una vez cocido, retirar del horno con cuidado, dejar enfriar unos minutos en el molde y luego desmoldar lentamente. Si querés, lo podés espolvorear con azúcar impalpable o acompañar con helado de vainilla.

Con información de Crónica Recetas

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