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SE DIJO EN LA BRÚJULA 24

Indignación por el trato a una persona con discapacidad en un colectivo

Se trata de un joven bahiense que no puede caminar. Lo hicieron viajar en la parte de arriba del micro y su acompañante lo tuvo que cargar. "Duele la falta de empatía", afirman desde su entorno. La respuesta de la empresa.

Foto ilustrativa (Facebook)

En las últimas horas se hizo evidente el malestar por el trato que recibió una persona con discapacidad a bordo de un colectivo de larga distancia perteneciente a la empresa Ñandú Del Sur.

La secuencia fue publicada en las redes sociales por la titular de la Fundación "DISER" (Discapacidad y Servicio), Mara Recondo, y los comentarios de repudio al accionar de la firma no tardaron en aparecer.

"Juan (Romero) es una persona con discapacidad de Bahía Blanca. Sacó su pasaje en Ñandú Del Sur y la empresa se negó a darle el asiento en planta baja. Su acompañante tuvo que subirlo en brazos. Más allá de la normativa es una clara falta de Humanidad. Que lejos estamos", dijo en el inicio de su descargo.

Y agregó, con indignación: "No se como calificarlo. Cómo duele la falta de empatía, como se nota que no viven la discapacidad. #accesibilidad".

Uno de los posteos es el video grabado por quien viajaba junto con a Juan Romero en el micro, mostrando el recorrido que tuvo que hacer para poder subir, y acomodarse, en la parte superior del micro.

Pero como si esto fuera poco, desde la propia cuenta de Ñandú Del Sur le respondieron a Mara Recondo. Y no fue de una manera muy cordial. "Usted evidentemente no tiene comprensión lectora: no había lugar en planta baja y se le informó debidamente a los pasajeros con anticipación".

La respuesta oficial de la empresa:

Claudio es quien acompañaba a Juan Romero en su viaje. En diálogo con LA BRÚJULA 24 contó que "formo parte del observatorio en el HCD y vivimos trabajando para que esto no pase, pero vemos que se siguen replicando".

"Lo que más bronca da es que nadie empatizó en ningún momento con él", agregó. Y dijo que "el pasaje lo sacó por Internet con anticipación, y cuando vamos por ventanilla a retirarlos dijeron que no había en los de abajo, pero nunca se los ofrecieron directamente".

"Ahora tenemos que ver cómo se va a solucionar la vuelta. Lo tuve que llevar a upa y tuve que pelear para que al menos no le dieran un asiento de los de atrás. Encima querían que yo hablara con los pasajeros para cambiarlos", sostuvo Cluadio.

"Más allá de todo eso, Juan tuvo que estar 12 horas viajando sin poder ir al baño. Creo que con todo lo que pasó se debe haber aguantado las ganas porque no me pidió tampoco", indicó. 

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