Seguinos

Destacada C

El modelo bahiense que vivió el terremoto de Colombia desde un piso 13 en Medellín

Simón Baril llegó hace apenas tres semanas a Colombia para trabajar como modelo. Dormía cuando comenzó a moverse la cama, un compañero empezó a gritar y una sirena ordenó evacuar el edificio. “Veía mujeres llorando y gente muy asustada”, contó.

Cecilia Corradetti / Especial para La Brújula 24

[email protected] 

Simón Baril llevaba apenas tres semanas en Medellín y todavía estaba acomodándose a su nueva vida cuando la tierra decidió darle una bienvenida difícil de olvidar. El joven modelo argentino, de 19 años, dormía en un departamento ubicado en el piso 13 cuando, alrededor de las 7.30 de la mañana, se despertó porque la cama comenzó a moverse.

Al principio no entendía qué estaba pasando. Estaba dormido, desorientado y lejos de su casa. Hasta que escuchó los gritos de un compañero de departamento, un joven de Kazajistán, y enseguida comenzó a sonar una sirena que indicaba que había que evacuar el edificio.

“Estaba durmiendo y me desperté porque se me movía la cama. Un compañero de Kazajistán empezó a gritar y en ese instante me asusté. No llegué a entender qué pasaba, me cambié rápido y tuvimos que evacuar el departamento”, contó Simón.

El sismo había ocurrido a las 7.34 de la mañana del lunes 10 de agosto y alcanzó una magnitud de 7,4, según los reportes difundidos por el Servicio Geológico Colombiano. El epicentro se ubicó cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, a una profundidad cercana a los 100 kilómetros. El movimiento se sintió en diferentes puntos del país, entre ellos Medellín, aunque allí el impacto fue menor que en otras zonas.

En Medellín, de todos modos, el temblor fue suficiente para despertar a miles de personas y provocar evacuaciones preventivas. Incluso este martes continuaban las inspecciones de infraestructura en algunos servicios de la ciudad, como la Línea H del Metrocable.

Para Simón, la escena fue especialmente impactante porque todo ocurrió mientras dormía y desde una altura considerable.

“Estoy en Medellín y acá fue mucho más leve, por suerte no se derrumbó nada”, explicó. Pero la tranquilidad llegó después. En esos primeros minutos, la sensación fue muy diferente.

Desde el piso 13 bajó las escaleras a toda velocidad

Desde el piso 13 tuvo que bajar por las escaleras junto al resto de los habitantes del edificio. “Las escaleras estaban bastante colapsadas, pero la gente estaba medio en pánico y por eso pudo ser medio rápida la evacuación. Estaban todos muy asustados”, relató.

Simón reconoce que, por estar recién despertándose, tardó algunos segundos en comprender la dimensión de lo que estaba sucediendo. Lo que terminó de hacerle entender que la situación podía ser seria fue mirar a quienes tenía alrededor.

“En ese momento no caía porque estaba muy dormido, pero veía a la gente con mucha cara de susto, mujeres llorando. Si bien estaba en shock porque veía a la gente muy angustiada, no entendía muy bien qué pasaba y pensé que podía ser algo grave cuando vi a esas personas tan mal”, contó.

Finalmente, todos pudieron salir del edificio sin consecuencias graves. Para Simón, el susto quedó atrás, aunque no del todo.

Después comenzaron a circular advertencias sobre la posibilidad de nuevos movimientos y réplicas. El joven asegura que no se alarmó demasiado, pero admite que la experiencia dejó una sensación difícil de borrar.

“Dijeron que iba a haber otro dos horas después, pero no me alarmé tanto porque supuse que era para que la gente esté alerta por las dudas”, explicó.

Un poco de tranquilidad pero siempre en alerta

Ahora está tranquilo. Pero cada tanto vuelve a pensar en aquella mañana.

“Me queda un poco de ese susto de que vuelva a pasar algo porque las imágenes en otras ciudades son muy impactantes”, reconoce.

Simón llegó a Colombia para trabajar como modelo. En Argentina forma parte de Sum Models y en Medellín trabaja con la agencia Row. Su estadía estaba planificada hasta el 16 de octubre, cuando tiene previsto regresar al país.

Lo que no estaba en sus planes era que, a sólo tres semanas de llegar, iba a conocer una de las experiencias más inesperadas de vivir lejos de casa: despertarse en un piso 13 con la cama moviéndose, escuchar una sirena, bajar corriendo por las escaleras junto a decenas de personas y descubrir, recién después, que un fuerte terremoto había sacudido buena parte de Colombia.

Para él, Medellín sigue siendo una ciudad donde quiere estar. El terremoto no cambió sus planes. Pero sí le dejó una primera gran historia de viaje y un recuerdo que probablemente no olvide: hay experiencias que comienzan cuando uno todavía está medio dormido y terminan convirtiéndose en recuerdos para toda la vida.

Más Leídas