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Paladar Negro

Cómo hacer salsa Big Mac en casa: fácil, rápida y llena de sabor

Una receta cremosa y deliciosa para elevar tus comidas.

Hay sabores que se te quedan grabados en la memoria... La salsa Big Mac es uno de ellos. Cremosa, apenas ácida, con ese “no sé qué” que hace que una hamburguesa pase de rica a inolvidable. Durante años fue uno de los grandes misterios de McDonald’s, guardado bajo siete llaves. Pero, bueno… los secretos, tarde o temprano, se filtran.

Aunque la receta original sigue siendo confidencial —y probablemente lo siga siendo—, existen versiones caseras que logran acercarse muchísimo a ese gusto tan característico. Lo mejor de todo es que no necesitás ingredientes raros ni técnicas complicadas. Nada de vueltas: cosas simples, de esas que encontrás en cualquier cocina.


Ingredientes

  • ½ taza de mayonesa
  • 2 cucharadas de pepinillos picados bien chiquitos
  • 1 cucharada de mostaza
  • 1 cucharada de vinagre (puede ser de alcohol o de manzana)
  • 1 cucharada de cebolla bien picada (mejor si es blanca)
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • Sal y pimienta, a gusto

Preparación

  1. En un bowl, colocá la mayonesa. Esta va a ser la base de toda la salsa, así que mejor usar una de buena calidad.
  2. Agregá la mostaza y el vinagre. Mezclá bien hasta integrar. Acá ya empieza a aparecer ese gustito ácido tan característico.
  3. Incorporá los pepinillos y la cebolla picados bien finitos. Este paso es clave: cuanto más chicos estén, más pareja queda la salsa.
  4. Sumá el pimentón dulce y el ajo en polvo. Mezclá todo con ganas, pero sin batir de más.
  5. Salpimentá a gusto. Probá y, si hace falta, ajustá: un poquito más de pepinillo, una pizca más de mostaza.
  6. Llevá la salsa a la heladera por al menos 30 minutos. Este descanso es clave para que los sabores se amalgamen y se parezca todavía más a la original.

La salsa Big Mac casera dura entre 4 y 5 días en la heladera, siempre que la guardes bien.

Tips para que dure lo máximo posible:

  • Guardala en un frasco o recipiente hermético.
  • Mantenela siempre bien refrigerada (nada de dejarla afuera).
  • Usá cucharas limpias cada vez que la sirvas, nada de meter la que ya tocó la hamburguesa.
  • Si notás olor raro, cambio de color o sabor, chau, se descarta.

Con información de Diario Uno

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