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Tiene 59 años, convive con ELA y cumplió su sueño: se recibió de abogada en la UNS

Maru Rodríguez rindió su último final el 19 de agosto en el campus de Palihue. Había intentado comenzar la carrera varias veces y encontró durante la pandemia la posibilidad de retomarla. “La educación tiene que ser pública, porque crea oportunidades”, afirmó.

Maru Rodríguez quiso ser abogada desde que tenía 10 años. El camino, sin embargo, estuvo atravesado por dificultades de salud que durante mucho tiempo le impidieron sostener la carrera. A los 59, y después de varios intentos, logró cumplir aquel sueño de la infancia y se recibió en la Universidad Nacional del Sur.

El último paso fue el 19 de agosto, cuando rindió Derecho Laboral en el campus de Palihue. Afuera la esperaban familiares y amigos. Para la ocasión eligió vestirse de rojo, se colocó una corona y, después del examen, soltó un globo al cielo dedicado a su padre con un mensaje: “Papi, lo logré”.

Rodríguez convive desde joven con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad que le genera importantes dificultades para desplazarse, respirar y expresarse. Había intentado comenzar la carrera en distintas oportunidades, pero recién en 2020 encontró una posibilidad concreta de continuar cuando, debido a la pandemia, las clases pasaron a ser virtuales.

Con el regreso de la presencialidad logró seguir adelante mediante un programa especial que, con certificación médica, le permitió quedar exceptuada de asistir físicamente a determinadas clases. También contó con acompañamiento de tutores, personal de la biblioteca del Departamento de Derecho y docentes que adaptaron distintas instancias académicas a sus necesidades.

“Ser abogada era mi sueño desde quinto grado, estallaba ante las injusticias. Empecé la carrera varias veces, por eso sé lo que es intentar y no poder cumplir. Siento que no dejé que la enfermedad impidiera cumplir mi sueño”, contó.

Su historia no se limita a las aulas. Actualmente tiene un programa de actualidad en Radio UNS, participa del programa de Educación en Contexto de Encierro del Departamento de Derecho y forma parte del Observatorio de los Derechos de las Personas con Discapacidad del Concejo Deliberante y del Consejo Municipal de Políticas de Accesibilidad.

Nacida en Tres Arroyos y radicada desde pequeña en Bahía Blanca, Rodríguez tiene tres hijos y una nieta. Ahora, con el título obtenido, proyecta dedicarse al derecho administrativo.

Tras recibirse dejó además una reflexión sobre el rol de la universidad pública: “Cuando pregunten por qué la educación tiene que ser pública, respondan sin dudar: porque crea oportunidades”. Y para quienes todavía evalúan comenzar o continuar sus estudios, agregó: “Hay que ponerse un objetivo, con constancia y voluntad se llega”.

Con información de Enfoqueu.com

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