Seguinos

Noticias B

Basura espacial: un cohete de cuatro toneladas chocó contra la Luna

NASA, SpaceX junto a astrónomos buscan confirmar el choque mediante registros orbitales destinados a estudiar sus efectos científicos.

La NASA y SpaceX aguardaban este miércoles la confirmación del impacto de una etapa de un cohete Falcon 9 contra la Luna. El fragmento, de cuatro toneladas, habría chocado durante la madrugada a 8.700 kilómetros por hora, aunque no existen imágenes que permitan verificarlo directamente.

La pieza pertenecía al lanzamiento realizado el 15 de enero de 2025, que transportó los módulos lunares Blue Ghost, de Firefly Aerospace, y Resilience, de la empresa japonesa Ispace. Tras cumplir su función, la etapa quedó sin combustible y a la deriva, hasta que la actividad solar y las fuerzas gravitatorias modificaron su trayectoria.

“Lo que ha sucedido es, esencialmente, que una combinación de actividad solar y fuerzas gravitatorias la han puesto en una trayectoria hacia la Luna”, explicó Julianna Scheiman, directora de programas científicos de la NASA y Dragon de SpaceX.

Los cálculos situaban el choque a las 3.35 de la Argentina, en una zona cercana al límite entre el día y la noche lunar. Esa ubicación, sumada a las condiciones de iluminación, dificultó que astrónomos profesionales y aficionados pudieran captar el destello o la nube de polvo generada por la colisión.

La NASA estima que el impacto habría dejado un cráter de 18 metros de ancho y cuatro de profundidad. El Lunar Reconnaissance Orbiter y el satélite surcoreano Danuri intentarán obtener imágenes antes y después del evento para comparar cambios en la superficie.

Matt Bothwell, astrónomo de la Universidad de Cambridge, sostuvo que “la gran recompensa por el impacto del cohete de SpaceX contra la Luna se verá en aproximadamente una semana”, cuando un orbitador pase sobre el lugar.

El episodio ofrece una oportunidad para estudiar la formación de cráteres, el comportamiento del regolito y la dispersión de polvo. También permitirá mejorar los sistemas de rastreo de objetos espaciales y evaluar riesgos para futuras misiones.

Además del interés científico, el caso reavivó el debate sobre la basura espacial y la necesidad de una regulación internacional. La ausencia de atmósfera hace que las huellas humanas permanezcan durante milenios, por lo que cada intervención abre interrogantes sobre seguridad, preservación y responsabilidad en la exploración lunar.

Con información de Infobae

Más Leídas