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Marchaba contra la reforma laboral y le arrojaron un baldazo: "Me ardían los ojos"

"Fue cuando pasaba por Soler y Alsina", dijo Miriam, una vecina de 64 años, que relató lo sucedido en La Brújula 24. Mira el video del ataque.

Miriam Castañón denunció que fue agredida durante la marcha realizada el miércoles en rechazo a la reforma laboral que impulsa el gobierno nacional, cuando desde un edificio ubicado en Alsina y Soler le arrojaron un balde con agua y lavandina, lo que le provocó irritación en ojos y boca. “Fue horrible, quedé traumada”, aseguró.

“Cuando íbamos marchando por calle Alsina pasamos por Soler y tuve la suerte de que alguien de un edificio tirara un balde de agua con otras sustancias, que supongo que era lavandina, un desinfectante y supongo que con algo más. Tuve tanta suerte que me cayó íntegramente a mí”, relató la mujer, de 64 años, quien se desempeña como auxiliar en una escuela.

Luego de ver las imágenes pudo saber que "fue del edifico de Soler 111, departamentos C y D, no se el número de piso. Es una persona infeliz la que hizo eso. Hay una escalada de violencia que no puedo creer", agregó la mujer en diálogo con Germán Sasso en Bahía Hoy.

Según su testimonio, el líquido habría sido arrojado desde un piso alto del edificio, lo que le generó una fuerte reacción física. “Sufrí en los ojos como una mini quemadura porque me asusté mucho. Suponemos que fue de un piso 2, 3 o 4 porque no se esparció”, explicó.

La vecina indicó que debió retirarse de la movilización y regresar a su domicilio luego del episodio. “Empapada tuve que volver a mi casa. De salud estoy bien, ayer fui a trabajar pero estoy triste. Había un chiquito a pocos metros míos y estamos retrocediendo cien años”, señaló.

Además, contó que realizó una videollamada con un médico, quien le recomendó acudir a la guardia ante la posibilidad de intoxicación. “Me sugirió que vaya porque posiblemente podía estar intoxicada. También me entró en la boca, sentía la boca como quemada, pero gracias a Dios no pasó a mayores”, expresó.

Miriam también cuestionó lo ocurrido y planteó que el episodio afectó su derecho a manifestarse. “A salir a la calle nadie puede prohibirme, esta persona me limita mi expresión, no me paga el sueldo”, sostuvo, al tiempo que reflexionó sobre el clima social: “Estamos teniendo mucha intolerancia entre nosotros, porque si esa persona no pudo esperar cinco minutos a que pasáramos para manifestar su postura, ¿a dónde vamos a ir?”.

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