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Que no se inunde más

La suba de tasas se convirtió en un tema sustancial. Ahora, define el Concejo. Qué se pretende con las primeras obras que figuran en carpeta. Además, insospechada "guerra" en la UNS. Y mucho más.


Polo y reconstrucción

El Concejo Deliberante deberá tratar la propuesta del intendente Susbielles de subir las tasas -por un año- a las grandes empresas del Polo Petroquímico, con el objetivo de realizar obras hídricas clave en los barrios que más sufren las lluvias.

Los ediles estarán frente a una decisión trascendental. Es que más allá de la “ideologías” y el juego de la política doméstica, en sus manos estará el rumbo que tomará la ciudad en los próximos años.

Con informes científicos -públicos y reservados- que señalan que los fenómenos extremos (vientos, calor e inundaciones) serán cada vez más frecuentes en estas tierras, sin duda algo hay que hacer. Y hay que hacerlo como ciudad, con su acervo y pensando en las próximas generaciones.

Aunque cueste salir del Boca-River, que solo le conviene a los políticos para alternarse en el poder, los principales actores -públicos y privados- tienen la obligación de pensar en una ciudad con un clima que será cada vez más hostil. Las imprevistas manifestaciones de la naturaleza son irremediables, pero la gobernanza contemporánea si puede diagramar un plan para atemperar sus demoledoras consecuencias, tanto en lo humano como en lo material.

Susbielles dejará de ser intendente en dos años (o en seis como mucho), pero después llegará otro. Y luego otro. Serán del mismo signo o de otro. No tiene importancia. No debería perderse un segundo en el habitual y vulgar tironeo político, cuando está en juego la conservación humana. Puede sonar apocalíptico, pero no lo es.  Si no hay mínimos consensos en el diseño de un plan y políticas de estado este punto el panorama será muy desalentador. Los funcionarios de turno pasan, pero los ciudadanos quedan. Y las obras (buenas) también.

Está claro que nadie puede adivinar el futuro, pero sí se puede poner en marcha un plan para aprender de lo sucedido. Y hay cosas que los gobernantes de turno tienen a su alcance. No se trata de pociones mágicas, se trata de planificar para mejorar la vida cotidiana de la comunidad.

El miedo cambió

No hay dudas que la catástrofe del 7 de marzo dejó efectos devastadores en la psiquis del bahiense. Lo dicen los psiquiatras y psicólogos. “El golpe fue más duro que la pandemia”, explica un especialista.

El miedo a la inseguridad o a perder el trabajo, fue reemplazado por el miedo a la inundación u otro desastre.

Ya no llama la atención ni es catalogado de “chiflado” aquel que práctica el “preparacionismo”, un movimiento social que se prepara todos los días esperando una catástrofe, sea desastre ambiental, un estallido social o un virus. No solo acumulan alimentos y agua potable, sino que se entrenan en nociones básicas de medicina y defensa personal. Se preparan para sobrevivir en el caos. El cantante Axel es uno de los referentes argentinos más conocidos.

Muchos “preparacionistas” repiten consignas apocalípticas y con nulo rigor científico. Sin embargo, muchos se basan en trabajos publicados en medios de prestigio y elaborados por especialistas respetados como, por ejemplo, las realizadas por el Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático y la organización especializada Climate Central, que elaboraron un listado de ciudades de todo el planeta que en 100 años podrían quedar bajo el agua. Los científicos incluyeron a Bahía Blanca.

Es probable que lo mencionado no cause ni cosquillas porque nadie de los que esté leyendo hoy esta nota estará vivo para el 2125.

¿Rompe paga?

Casi todos los informes sobre calentamiento climático atribuyen las catástrofes naturales al aumento de la temperatura global. No es otro que el hombre el principal responsable. Y en podio de los máximos contribuyentes a ese “efecto invernadero” se ubican las industrias petroquímicas, que liberan grandes cantidades de gases como dióxido de carbono y metano, entre otros.

Tanto el gobernador Axel Kicillof como el expresidente Mauricio Macri, que no coinciden en nada, acercaron posiciones por primera vez al opinar lo mismo sobre el desastre del 7 de marzo. Ambos lo imputaron al “calentamiento global”.

Que el Polo Petroquímico de Bahía Blanca ayude a los habitantes de la ciudad en la que se han instalado no parece delirante. No se trata de instalar un discurso de barricada de los grupos de izquierda que gritan “go home Polo”. Ni siquiera de cuestionar a esta altura de la soirée que los únicos que tienen garantizada el agua son ellos, en una ciudad que durante el verano sufre sequía en las canillas. Ni hacer aspavientos porque las “multas” por contaminación son más baratas que pasar un semáforo en rojo y que, además, en la mayoría de los casos, se “diluyen” en la oficina de un burócrata de la capital provincial.

Sin dudas el Polo dinamiza la economía de la ciudad, genera progreso y da empleo a miles de personas. Todos deben reconocerlo. Pero también se debe admitir, que sería innoble que mientras generan ganancias multimillonarias -que con legitimidad sacan del país- ignoren lo que pasa con la comunidad que los hospeda.

Tal vez la lejanía de quienes toman las decisiones puede jugar una mala pasada. Los gerentes más importantes no viven aquí y sus dueños, probablemente desde Nueva York, no sepan ubicar a Bahía en el planisferio. Pero aquí aparece una genial paradoja. Lo que aquí puede parecerles una idea descabellada, es exactamente lo mismo que acaba de anunciar el flamante alcalde Madmani: subirán de manera excepcional los impuestos a las grandes empresas para poder financiar viviendas familiares y supermercados comunitarios.

Que nunca más se inunde

Las obras que se proponen dentro del ejido urbano son para que mejore el drenaje del agua y así evitar que haya barrios que se inunden con lluvias “normales”. Este ni ningún municipio está en condiciones de afrontar todas esas obras -y menos todas en simultáneo-, la Provincia está concentrada esencialmente en la reconstrucción del Maldonado (ojalá comience y se termine) y la Nación está stand by, más allá de que algunos esperanzados creen que la llegada de Diego Santilli podría destrabar El Cholo y la construcción del puente sobre la Ruta 3 que reemplazaría al que se llevó el agua el 7 de marzo. Los créditos internacionales no son una opción disponible por el momento. (PD: el crédito del BID, otorgado para la reconstrucción de la ciudad, nunca llegó. A esta altura es hora que la Justicia aclare lo sucedido).

Por estos motivos, la contribución de las grandes empresas del Polo aparece como una opción válida. Algunos vaticinan que habrá planteos legales, otros sostienen que refunfuñarán pero que, finalmente podrán en práctica la tan promocionada acción de la “RSE”, la Responsabilidad Social Empresaria. Un sincero asesor de imagen les diría: “No hay mejor campaña publicitaria que ayudar a reconstruir la ciudad en la que estás instalado”.

La vida cotidiana de miles de bahienses, que hoy sufren cada vez que llueve, puede ser mejorada si se destinan sólo las ganancias equivalentes a unos pocos minutos de su producción industrial.


"Guerra" por el comedor

Directivos y muchos docentes de la UNS están enojados y no salen de su asombro por lo que se votó hace pocos días su órgano de Gobierno, el Consejo Superior.

Los alumnos presentaron un proyecto para reconvertir la Casona de Alem y San Juan, la que está en el piso de arriba del comedor, en un ámbito de encuentro para ellos. Y tras dos horas de discusión, lograron su aprobación. Lo que sucede es que desde hace tiempo ese lugar funciona como una sala para que trabajen los profesores “categoría simple”, que no tienen gabinete u oficina.

Por los pasillos de Alem y también por Colón 80, se escuchó a varios directivos indignados: “Los alumnos ya tienen la biblioteca, la sala de lectura... es inentendible lo que se hizo. Y más inentendible es que algunos docentes y decanos los hayan apoyado, dándoles la espalda a sus propios colegas. Esa casona se había refaccionado con mucho esfuerzo”.

Otros directamente lo definieron como “una medida populista en la previa de las elecciones de medio término. Ahora somos la única universidad del mundo sin una sala de docentes”.

Cabe destacar que este miércoles en la UNS hay elecciones, en las que se vota representantes en el Consejo Superior y la Asamblea Universitaria. También se conformarán los Consejos Departamentales y los Colegios Electorales que decidirán los decanatos.


Clubes

Esta semana hubo un par de clubes que recibieron la visita de “los dueños de lo ajeno”. En un caso, el club Villa Ressia, al que no llegaron a robar, pero en donde generaron daños. En otro, El Cometa, el cual sí sufrió el robo de pecheras, pelotas, conos para entrenar y hasta comida. Muchos, cuando ocurren estas situaciones, se preguntan por qué atacan a este tipo de instituciones, que laburan tanto en los barrios.

Varios de los que trabajan en el tema seguridad entienden que en ese interrogante está la respuesta. Hay gente que no quiere que los clubes de barrio existan, que no quiere que los chicos practiquen deportes y generen valores allí. Porque si están en los clubes no están en las calles, no consumen ni venden droga y no son “soldados” de nadie. Escapan a ser herramientas de delincuentes y ladrones.

La lucha contra la marginalidad es diaria, y estas instituciones están siempre en el frente de batalla. Merecen ser cuidadas por todos los que conformamos nuestra sociedad.


Inauguración

La semana pasada comenzó a funcionar en San Martín 724 la Unidad de Esclerosis Múltiple de Bahía Blanca (UDEM). Este nuevo proyecto, ideado entre otros por el neurólogo Ramiro Linares, un gran amigo de este medio, estará enfocado en generar un espacio específicamente dedicado al estudio y la asistencia de personas que padecen esa enfermedad; en facilitar y dinamizar el acceso de los pacientes a una atención especializada; y en simplificar sus necesidades.

Será también objetivo de esta Unidad promover la investigación y divulgación de novedades relacionadas con el interés de los pacientes y la comunidad. Felicitaciones a Ramiro y a todo el gran equipo de profesionales que lo hicieron posible.  


Papa

La diputada nacional por la provincia de Buenos Aires, Karina Banfi, se convirtió en la primera política bahiense en mantener un encuentro con el Papa León XIV en el Vaticano.

El encuentro en Roma se desarrolló en el marco de audiencia general con el Santo Padre de la delegación argentina organizada por la Fundación Universitaria del Río de la Plata, para abordar los desafíos sociales y políticos que atraviesa la Argentina y el rol de la dirigencia en la construcción de consensos y el fortalecimiento democrático.

Para Banfi, esta misión oficial tiene un sentido profundamente estratégico y humano. En la delegación también participó el senador nacional, Maximiliano Abad. Ambos dedicaron un momento especial de oración por la ciudad de la que ella es natal, duramente afectada por la inundación.


Documental

El periodista y realizador audiovisual, Néstor Macchiavelli, se encuentra en las primeras etapas de la producción del nuevo documental, en este caso con el foco puesto en el animador radial y televisivo que en los últimos años de su vida se desempeñó en política, Lorenzo Natali.

La propuesta, fiel al estilo Macchiavelli, promete testimonios emotivos de sus familiares y ex compañeros de trabajo, el entorno más íntimo de "Lori" que resaltará su buen don de gente.

La premisa es que el material sea exhibido a mediados de 2026 en el ex cine Jockey Club de Ingeniero White, donde pasó sus primeros años de vida y donde actualmente el gremio Urgara se encuentra en pleno proceso de reconstrucción.

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