Tierras altas y tierras bajas
27.11.2018 | 00:14

No hay que ser un estudioso de la materia para darse cuenta que en las últimas dos décadas Bahía Blanca ha ido creciendo hacia las partes altas.

Al respecto, Carlos Esteban, Presidente del Colegio de Martilleros y Corredores de Bahía Blanca, reafirma la idea, sosteniendo que “toda la zona alta ha tenido un crecimiento muy grande. Hay muchos barrios nuevos, como Paihuén, Bosque Alto, El Maitén, Patagonia Norte, toda la zona cerca del aeropuerto, Aldea Romana... volvemos a lo mismo; lotes hay, quizás no están al alcance de toda la gente”.

Y allí es donde Esteban ingresó en un campo desconocido para muchos: el costo del metro cubierto.

“Hoy el metro cubierto, en dólares, que hoy ha bajado, oscila en 800, 900 dólares, siempre y cuando uno lo haga y lo dirija… ¿Cuánta plata es? 32000 pesos. ¿Puede la gente disponer 32000 pesos mensuales para poder construir un metro? Ahí está el problema”.

“Vamos a suponer que vos tenés tu terreno, ¿Dispone la gente de dinero para construir? Vos tenés que disponer de mucho más dinero porque también tenés que vivir”.

El dilema de vivir en la parte baja de la ciudad
La ley de Newton bien puede aplicarse al caso demográfico bahiense. A cada acción le merece una reacción igual, por lo que si hay un éxodo visible a la parte alta de la ciudad; otro sector, en este caso, la zona baja, se va despoblando.

Carlos Esteban, Presidente del Colegio de Martilleros y Corredores de Bahía Blanca, tiene claro los motivos por los cuales se da esto.

“Primero por la contaminación. El polo provoca una contaminación, y vos ves que hay una nube, ¿Qué hace la gente? Se quiere ir de ahí”.

A su vez, “cambió la mentalidad. La gente joven quiere más espacio, más verde, busca salir de la contaminación. Por eso se ha ido más al norte, y se aleja de la zona del polo petroquímico. La gente joven de clase media que es la que impulsa el crecimiento de las ciudades busca tener más espacios verdes y no vivir más en departamentos”.

Pero a su vez, comenta Esteban, “hoy la gente mayor es la que busca vivir en departamentos, por un tema de seguridad. Y la gente joven busca irse afuera para tener un patio grande, pileta, los perros… buscan otra cosa. Es un cambio de idiosincrasia de la nueva generación, cosa que lo veo muy bien”.

Saliendo de Bahía Blanca, Carlos Esteban lo ve como un fenómeno global. “Todas las ciudades tienden a irse al norte. No me preguntes por qué, pero incluso los libros que usábamos para estudiar la carrera, te decían que las ciudades crecen para el norte, en todos lados”.

“En un momento la gente buscaba departamento como loca. Hoy hay mucha gente mayor que vivía en casa, que cambió, y por seguridad y comodidad se mudó a departamentos”.