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hace 23 años

La bahiense Vero Lozano reveló cuál fue el llamado que le cambió la vida

La conductora tuvo que atravesar momentos muy difíciles durante su infancia y adolescencia por una enfermedad que afectó a una persona de su familia.

Vero Lozano es una de las conductoras más reconocidas de la televisión y cosecha una exitosa carrera mediática. A lo largo de estos años, ha sabido adaptarse a diferentes desafíos profesionales, luego de atravesar una dura infancia por la enfermedad de su madre y recibir un llamado a los 23 años que cambió su vida por completo.

Desde 2017, la modelo lleva adelante el programa Cortá por Lozano y ha reconocido, en varias ocasiones, que su histrionismo es una de las cualidades que más la caracteriza, que se remonta a su niñez. Según contó Verónica, es algo que la ayudó a sobrellevar los difíciles momentos que atravesó con su madre, que se enfermó cuando ella era una nena.

“Yo tuve a mi mamá muy enferma desde mis siete años, murió cuando yo tenía 23. Fui como una niña sobre adaptada, el rol de cuidar y estar atenta, la medicación; a los actos del colegio mi mamá no venía porque no podía; siempre tuve una actitud de estar preocupada y ocupada por mi mamá”, contó Vero en una entrevista.

Cómo fue su dura infancia

“No porque mi papá no lo hiciera, tengo una hermana que es siete años más chica entonces yo también me hacía cargo de ella”, aclaró y reveló que ese fue el puntapié inicial para conformar su personalidad con un gran sentido del humor: “Yo igual siempre lo viví con alegría, el humor viene de ahí”.

“Mi vieja estaba internada y yo le hacía los personajes de Gasalla o Juana Molina. O la imitaba a mi abuela y yo la veía reír y sentía que estaba ayudándola. Ella se reía y yo me sentía bien. De chiquita tenía la cosa histriónica. Yo imitaba los personajes de Fanny Mandelbaum o a China Zorrila”, rememoró.

La conductora reconoció que ese fue el momento clave de su vida, que le hizo tener una forma de ser muy especial con la que le alegraba la vida de su madre enferma. “Yo creo, y acá viene la parte del pianito, que fue porque mi mamá siempre estaba enferma, pobre santa. Entonces yo alegraba la casa, era el cascabel”, explicó.

El llamado que cambió su vida

Luego de atravesar una dura infancia, Vero Lozano continuó con su vida y, a los 23 años, se fue a trabajar como modelo a Japón, donde debía permanecer por tres meses en ese lugar alejada de su familia. Hasta que un día, recibió el llamado de su hermana que, sin darle demasiadas explicaciones, le dijo que su madre había fallecido.

Completamente asombrada por la noticia, dispuso su inmediato regreso al país. “En shock, murió mamá, y yo tenía que organizarme para volver. En la agencia de modelo, no te creían porque como los chicos y chicas la pasaban mal y querían volverse decían cualquier verdura, entonces no me creían cuando les decía que había muerto mi mamá”, recordó Vero en otra entrevista.

Fuente: LB24 / LM Neuquén.

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