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la palabra de un experto

Mitos y verdades en el Día Nacional de la Energía Atómica

Aníbal Blanco, vocero de la CNEA, habló con La Brújula 24 sobre las centrales argentinas.

Argentina es uno de los países que utiliza energía nuclear para generar electricidad y con otras aplicaciones científicas y cada año, el 31 de mayo, celebra el Día Nacional de la Energía Atómica, para recordar la creación de la comisión que se encarga de esa actividad desde 1950.

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) nació como una institución integradora de la actividad nuclear con fines pacíficos, con las funciones ejecutivas de coordinar y estimular las investigaciones atómicas, así como controlar las actividades atómicas que se llevaran a cabo en el país.

El ingeniero Aníbal Blanco, vocero de la CNEA y divulgador científico, habló con La Brújula 24 en el programa Nunca es Tarde, donde explicó de forma práctica, detalles sobre la actividad atómica en Argentina.

“Las centrales nucleares son los aparatos, las máquinas de generación eléctrica más seguras que existen, son robustas, generan energía eléctrica continua y segura durante todo el año, no paran casi nunca”, señaló.

Blanco comentó con humor el hecho de que cosas como las que hace Homero Simpson “no pasan y no son aceptables. Una persona así jamás pasaría ningún examen de admisión en ningún lugar. pero es divertido”.

Sobre los desechos el experto explicó que “una vez que se consumió el uranio dentro del reactor nuclear, en nuestras centrales nucleares grandes (Atucha 1 y 2, y Embalse), el recambio de combustible se hace sin que pare el reactor nuclear. Una vez que se termina de usar y ese combustible debe salir de la central nuclear, se lo ubica en piletas, en piscinas gigantes que hay dentro mismo del predio de la central nuclear. Después de unos 10, 15 años, pasan a ubicarse en silos secos, que son unos tambores de cemento y se guarda para usos futuros”.

Detalló que esos desechos “no generan ningún daño a las personas, a los habitantes de los pueblos vecinos, ni ninguna persona que pase por ahí cerca recibe radiación de esos combustibles gastados porque están muy protegidos, muy bien blindados”.

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