WhatsApp de Publicidad
Seguinos

informe especial

Tiene 97 años y está orgullosa de vivir en un pueblo que busca ser “el mejor del mundo”

Es tatarabuela y fue una de las vecinas más entusiastas cuando le comunicaron que Saldungaray, su tierra natal, fue seleccionada para el Best Tourism Villages, un certamen muy riguroso de carácter internacional.

Cecilia Corradetti / La Brújula 24 / [email protected]

Velia Bertellys de Rubín tiene 97 años y el orgullo inocultable de ser nacida y criada en Saldungaray, uno de los ocho pueblos argentinos que apuntan a dejar su huella en el mundo en 2024, aspirando al reconocimiento en el prestigioso certamen Best Tourism Villages de ONU Turismo.

La selección de estos pueblos, por parte de la Subsecretaría de Turismo de la Nación, se basó en criterios rigurosos que incluyen una población menor a 15.000 habitantes, poseer un entorno natural o cultural distinguido, y conservar un estilo de vida regional característico.

Velia, con una lucidez que asombra, fue operadora telefónica en el pueblo durante más de 40 años, aunque antes de eso se ganaba la vida como empleada doméstica. Se casó con Idelfonso Rubín, de quien enviudó siendo muy joven y fue madre de tres hijos. Hoy, abuela de 11 nietos, 9 bisnietos y dos tataranietos, asegura que no le sorprende la elección de la subsecretaría de Turismo porque “es el mejor lugar del mundo para vivir”, confesó a La Brújula 24.

Tal como se difundió en loas últimos días, la participación de estos ocho pueblos en el certamen de la ONU subraya no solo la belleza y el patrimonio cultural único de Argentina sino también el papel vital del turismo rural en la promoción del desarrollo sostenible y la preservación de tradiciones locales.

“Representa una oportunidad para que estas pequeñas comunidades brillen a nivel internacional, mostrando al mundo la riqueza de su herencia, paisajes y gente, mientras fomentan prácticas sostenibles en turismo”, indicó el comunicado.

Además de Saldungaray, otras siete poblaciones argentinas se disputarán un lugar en la selecta lista que se dará a conocer en septiembre/octubre.

Saldungaray está situado en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, dentro del partido de Tornquist. Este lugar destaca por su arquitectura, historia y su cercanía con atractivos turísticos naturales, especialmente el Parque Nacional Sierra de la Ventana. Fundado en 1909, Saldungaray ofrece a sus visitantes una mezcla única de cultura, historia y naturaleza.

Una de las edificaciones más emblemáticas del pueblo es el cementerio, diseñado por el arquitecto Francisco Salamone en la década de 1930, cuyo estilo arquitectónico se considera una muestra de vanguardia para su época, mezclando el art decó con elementos futuristas y simbología religiosa. El portal de entrada al cementerio es particularmente impresionante, representando una obra de arte en sí misma y convirtiéndose en un hito local.

Velia asegura que no cambiaría por nada del mundo el lugar donde nació y creció. “Es hermoso, rodeado de sierras y arroyos y con buena gente”, dijo.

Claro que con su memoria prodigiosa todavía guarda el recuerdo de uno de los momentos más dramáticos de su vida, el 9 de abril de 1944, exactamente 80 años atrás, cuando la comarca serrana vivió la peor tragedia de la historia.

Fue como consecuencia de la crecida del río Sauce Grande producto de una torrencial lluvia, lo que provocaría el desborde de su caudal de una forma descomunal llevándose la vida de 27 pobladores de Saldungaray y Sierra de la Ventana.

“Entre ellos estaba mi abuelo, a quien la correntada se lo llevó con casa y todo. Se estimó en unos 400 milímetros la precipitación”, detalla con gran lucidez.

El mayor daño fue ocasionado por la gran cantidad de plantas que habían crecido a orillas del río y los arroyos que son afluentes. Troncos y plantas enteras con la gran lluvia se fueron desprendiendo y el agua las arrastró hasta el cauce del Sauce Grande, produciendo un gran dique que, al ceder, la gran cantidad de agua y resaca fue inundando y arrastrando todo a su paso.

Recuerda Velia: “En Sierra de la Ventana demolió la capilla que se encontraba justo frente a la actual, dejando solo sus cimientos. En Saldungaray varias viviendas desaparecieron con sus moradores”.

Las víctimas de la tragedia sumaron 27 personas y nunca se encontraron los cuerpos de una decena de ellas. “La gente se resguardaba en los nichos del cementerio. Nosotros vivíamos bien arriba, por eso nos salvamos”, evoca.

Así y todo, el pueblo se fue reconstruyendo de a poco. “Jamás pensé en alejarme, al contrario”, advierte, mientras cuenta que sus días pasan ocupados entre su quehaceres domésticos, sus plantas, sus clases de yoga y el taller de la memoria.

“Como y duermo como los dioses”, señala, a la hora de dar la receta para vivir tantos años con buena salud. Y agrega: “Y además, soy una orgullosa de mi pueblo”.

Contacto con la naturaleza

Saldungaray se encuentra a orillas del río Sauce Grande, lo que ofrece paisajes pintorescos y la posibilidad de realizar actividades al aire libre como pesca, kayak o simplemente disfrutar de un día de picnic en contacto con la naturaleza. Cerca del pueblo, se halla la represa Paso de las Piedras, un lugar ideal para la observación de aves y el contacto sereno con ambientes acuáticos.

También es un lugar de interés para los aficionados al enoturismo, con una bodega en los alrededores que ofrece visitas y catas, permitiendo conocer más de cerca la producción vitivinícola de la zona, que ha ganado reconocimiento en los últimos años. También se emplaza una fábrica de quesos que es orgullo regional.

La gastronomía local, basada en productos regionales, es otro de los atractivos, con establecimientos que ofrecen desde platos tradicionales argentinos hasta opciones gourmet, complementados con los vinos producidos en la región.

Lo más leído