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cinco décadas después

En 2025: qué sorpresas verán los astronautas que vuelvan a pisar la Luna

Especialistas de la NASA aseguran que desde la expedición de 1972, el satélite de la Tierra ha cambiado.

La última vez que un humano pisó la Luna fue en el año 1972, en el marco de la misión Apolo 17 de la NASA. Habrán transcurrido más de cinco décadas cuando uno de los nuestros vuelva a poner un pie en el satélite polvoso. La agencia de Estados Unidos pica en punta en la nueva carrera espacial. El Programa Artemis ya está en marcha y, si todo avanza según lo previsto, una misión tripulada tocará el suelo lunar hacia fines de 2025. Cuando eso ocurra, ¿qué panorama encontrarán los astronautas? A un costado de cualquier especulación, es posible afirmar que la experiencia no será la misma que aquella que vivieron Neil Armstrong y otros tantos en los setentas. Aunque parezca extraño, la Luna ha cambiado desde entonces.

Muchos recuerdan con orgullo —y otros tantos con escepticismo— cuando en 1969 el primer grupo de humanos toco la superficie lunar. Por entonces, la sorpresa hubiese sido grande si los astronautas hubieran encontrado fotografías, bolsitas con materia fecal y pelotitas de golf en la Luna. Ahora, las mujeres y hombres que viajen hasta allí saben que, eventualmente, se toparán con objetos de origen terrestre.

La mismísima NASA publicó un inventario de material creado por humanos que reposa en el suelo lunar. El listado reúne un sinfín de curiosidades. Entre los casi 800 ítems figuran los desperdicios que dejaron en aquel sitio las diversas misiones espaciales, incluyendo las seis tripuladas que gestionó el organismo estadounidense.

Además de fragmentos de naves y vehículos motorizados que se emplean en investigaciones, hay banderas; cables y cámaras; un memorial que homenajea a los astronautas que fallecieron en la misión Apolo 11; toallas; una pluma y un martillo que se usaron para demostrar que caen a la misma velocidad en microgravedad; trípodes; además de la célebre foto familiar de Charles Duke, que llegó a la Luna en 1972.

Qué olor hay en la Luna

Las historias narradas por los viajeros que llegaron al satélite coinciden al notar cierta pestilencia. Basándose en el hedor que quedó en sus trajes tras las caminatas —recordemos que, por razones obvias, fuera del módulo no se quitaron los cascos— señalaron que el olor es similar al de la pólvora o el carbón quemado. En esa misma dirección, el antes mencionado Aldrin dijo que el hedor se parece al de las cenizas de una chimenea.

Los que viajen a la Luna en 2025 podrían sorprenderse con los aromas en aquel sitio, siendo que es posible que hayamos estado equivocados durante estos cincuenta años de ausencia. Diversos estudios científicos han observado que, sin exposición al agua, la superficie lunar no tendría aroma. En tanto, que los olores percibidos por los astronautas fueron, en rigor, el resultado del contacto del módulo con el suelo desértico. Es decir: ese perfume similar a algo quemado en verdad provino de la Tierra.

Si la iniciativa Lunar Codex marcha según lo previsto por sus impulsores, los astronautas que viajen en la misión Artemis encontrarán en la Luna una cápsula con obras de arte provenientes de la Tierra.

Con información de TN

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