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Frenética semana para la política

Las listas de candidatos cierran en horas y todo puede pasar. Además, la escandalosa trama del juicio a Cantaro.

Un fallo que falló

El escándalo por el fallo en el Caso Cantaro pasará. El ruido mediático se apagará y el sinsabor social quedará atrás, seguramente tapado por algún nuevo escadalete. En definitiva, el mundo seguirá girando.

Que el fiscal general federal haya sido enjuiciado por proteger narcotraficantes es un hecho de gravedad sin parangón en la vida institucional de la ciudad. Pero pronto será historia.

La política, muy activa en el cierre de listas o debatiendo sandeces del microclima municipal, optó por hacer silencio de radio. Siempre es mejor no meterse en temas urticantes. Debatir macetas es lo que pareciera merece la ciudad.

Un Tribunal integrado por mayoría de magistrados que no conocen ni donde está la sala de audiencias del juzgado que subrogan, emitieron el peor fallo de todos. Ni culpable con pruebas o inocente por falta de ellas. Fue absolución por “cuestiones técnicas”.

Los jueces dijeron, pasado a términos criollos, que el fiscal es un burro y que cometió errores de principiante a la hora de alegar. Entonces, anuló la acusación y cerró el asunto. Aquí no ha pasado nada. La peor resolución que podía darse -incluso para el encausado- se dio.

Para algunos fue una salida “elegante”. La sangre no llegó al río y se cortó una sangría que podría haber afectado a otros exfuncionarios judiciales, que fueron mencionados durante el debate oral.

Ya el transcurrir del juicio había dado indicios de que el caso podría terminar alborotado. Las audiencias se fijaron a cuentagotas y su tramitación se demoró de manera exagerada: ocho meses. Si hubiese sido un don nadie el que estaba en el banquillo, es decir un ciudadano de a pie, probablemente el debate se liquidaba en una semana.

Nobleza obliga, y así como genera estrépito el último fallo, cabe mencionar que el expediente no siempre estuvo empantanado. Tanto en el juzgado de primera instancia, que mandó formar la investigación y luego procesó; como en la Cámara Federal la causa transcurrió sin “sorpresas”.

Tomala vos, dámela a mí.

“Nos vimos imposibilitados de dictar sentencia porque el fiscal violó el principio de congruencia procesal y violó el derecho de defensa del imputado”, dijo el TOF y declaró la nulidad de la acusación.

El fiscal Gabriel González Da Silva contestó públicamente y habló de “triquiñuela” por parte de los jueces. “Es la primera vez que me pasa una cosa como la que hicieron aquí”, señaló.

La discusión jurídica será para los expertos. Los magistrados dicen que el fiscal modificó los hechos por los que se juzgaba a Cantaro de manera “intempestiva” y eso está prohibido. El fiscal lo rechaza y retruca: los hechos son los mismos, lo que cambió fue la calificación y eso es absolutamente válido. “Variar la acusación en un juicio pasa todos los días y depende de la prueba que vaya surgiendo”, resume.

Sea lo que fuere, el tribunal -integrado por el local Ernesto Sebastián y los rionegrinos Alejandro Silva y Simón Bracco- lo desaprobó con 0 y lo mandó a la casa a hacer los deberes. Le dijo que vuelva con las cosas ordenadas algún día.

Otros, seguramente muy mal pensados, sostienen que todo estuvo coordinado. El fiscal que se hacía el malo comete el error al final y deja la pelota para que patee Messi sin arquero. “La sangre nunca llega al río, el sistema se autopreserva”, reflexiona un exjuez.

A veces este tipo de situaciones se prestan a las famosas “negociaciones”. Se sabe que un pulgar para arriba o para abajo -de quien corresponda- a la hora de nombramientos y/o designaciones marca una carrera Judicial. En algunos casos, no hay ningún pacto sino simplemente hay un “acuerdo tácito” de no incomodar a cierto sector o “no hacer ola” para que el ruido no me perjudique.

Uno de los hechos más recientes, que aún se recuerda en los pasillos tribunalicios es el del actual juez Andrés Heim. El funcionario estuvo a cargo de la Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN) durante la explosión mediática del Caso Facundo. Allí su actuación fue lamentable y que, en otro momento, desarrollaremos. Sin ir más lejos defendió los oscuros procederes del plantador de pruebas serial Marcos Herrero, que recordemos -en escuchas judiciales recientes- se lo puede oír reclamando promesas incumplidas por parte de Heim tras sus “hallazgos”. Los que conocen el asunto, aseguran que en realidad Heim seguía el juego mediático y de la querella para que “no le hicieran quilombo los DD.HH.” ya que estaba a punto de ser designado juez federal en Pehuajo, como finalmente ocurrió.

Cómo sigue.

Más allá de las especulaciones y lecturas, algunas más oscuras que las mencionadas, lo concreto es que esa vuelta al casillero cero que ordenó el TOF de la Causa Cantaro es el certificado de defunción del expediente.

Esa ida del fiscal para “hacer los deberes” y volver no es automático. El trámite puede durar décadas. Sí, décadas. Es más, si milagrosamente el expediente volviera a prosperar hasta llegar a un nuevo juicio, Cantaro tendrá un as en la manga y es que nadie puede volver a ser juzgado dos veces por el mismo hecho. Y tendría razón. O, en todo caso, la prescripción también sería un arma letal en un futuro.

La única verdad es la realidad. Y la hendija que se abrió para que Cantaro llegara a una absolución -sin que se analice si cometió o no delito- fue por pura y exclusiva responsabilidad de sus propios pares. Es decir, sus colegas magistrados -sean los jueces o el representante del Ministerio Público Fiscal- se “equivocaron” y el resultado de ese error benefició “sin querer” a su colega.

La cosa es tan grosera que, aunque desaparecieran todas las pruebas contra Cantaro –y solo se utilizara para acusarlo lo que admitió su defensa técnica-, el caso hubiese terminado en condena. Aceptar que el imputado le comprara droga a la banda de su sobrino y que le prestaba el auto con el que se movía es evidencia de que, como mínimo, incumplía los deberes de su cargo.

En sus últimas palabras, Cantaro guardó silencio -como a lo largo de todo el debate- sobre las imputaciones. Sólo se refirió casi a una cuestión personal. Su enojo y decepción con su sobrino Sebastián Gauna San Millán, que declaró como arrepentido y lo mandó al frente. Más allá de que -oh casualidad- el Tribunal no autorizó ese testimonio, el Tío se mostró dolido por la traición de Seba al cariño familiar y a la contención que le brindaron cuando cayó preso. Y hasta la huida -según el propio Gauna- se la debe a Cantaro. Cero códigos el sobri.

El fiscal general asegura que su familiar canjeó el arresto domiciliario del que hoy goza por una declaración explosiva. En esa testimonial le sacudió fuerte las plumas al jefe de los fiscales. Reveló, por ejemplo, cómo el funcionario le filtraba info de la investigación a la banda narco y cómo lo asesoraba para que no lo atraparan.

En el entorno de Cantaro festejaron la absolución por supuesto. Y hasta alguno fue por la épica. Argumentó que “todas las desgracias de Alejandro” surgieron porque investigó al poder real. Que lo embocaron “porque se metió con la contaminación ambiental del Polo Petroquímico”.

Otros más moderados en la euforia, en cambio, sostienen la visión que tuvieron al comienzo de esta historia. Una estrategia que se pensó -y hasta se redactó- pero luego descartaron. Era la admisión de que el funcionario padecía una grave adicción a la droga y que, esa confusión mental, lo llevó a meterse en problemas. Que en esos momentos no estaba en sus cabales y no estaba en condiciones de discernir. Probablemente, el inicio de todo, se acerque bastante a esta hipótesis.

Desde el punto de vista administrativo. Huelgan los comentarios. Nunca la Procuración avanzó en un análisis de su conducta. Hoy en términos legales, Cantaro puede cesar con su autoapartamiento “por salud” y no tendría un sólo impedimento para volver a ocupar su despacho enrostrando a todos su absolución.

En definitiva, la realidad es que lo sucedido es difícil de asimilar. Pero hay que hacerse cargo y trabajar para mejorar las instituciones y la sociedad en su conjunto.

Cierre de listas (¿con sorpresa?)

A menos de una semana del cierre de listas, en nuestra ciudad las negociaciones son frenéticas en algunos espacios. Todo puede pasar y todo puede cambiar hasta el sábado a las 23.59.

Uno de esos casos es conocer qué pasará con Avanza Libertad, el partido liderado por José Luis Espert. En el búnker bahiense, no tienen dudas que presentarán boleta para competir en una PASO contra Moirano (Bullrich) y De Leo (Larreta).

“En 2021 en Bahía Blanca tuvimos la mejor elección de todo el país. Así que sabemos que la gente quiere una opción liberal en Juntos por el Cambio. Necesitamos competir y lo haremos con la concejal Valeria Rodríguez”, dicen en el espacio del economista.

Habrá que ver si Espert -más cercano a Larreta- mantiene su candidatura a presidente, por ahora no dio señales de darse de baja de la contienda.

De ser así, Juntos presentaría tres opciones al votante bahiense y de la región.

En la línea Bullrichista, Moirano y Gay se preparan para la competencia. Apuestan a la potencia de la marca, a Moirano en Bahía y al actual jefe comunal recorriendo la zona.

El viernes el alcalde estuvo en 9 de julio acompañando a Bullrich. En una postal campera, posó con la presidenciable montado a una tranquera.

Enfrente, en tanto, Andrés De Leo se concentra pura y exclusivamente en la ciudad y aguarda que en oficinas porteñas se defina quien encabeza la nómina de senadores de la Sexta. Parece que la Coalición Cívica pidió el lugar, pero el nombre lo decidirá exclusivamente el Grupo Santilli.

En el peronismo, Susbielles negocia con las mil y unas vertientes que hay dentro del espacio. Si Scioli insiste con su candidatura presidencial, en Bahía tendrá un representante: Sebastián Más, el secretario general de los empleados de la AFIP.

El titular del puerto ya tiene in pectore la lista de concejales y conversa con un grupo muy chiquito de la Sexta (Godoy, Dichiara, Feliú y Cuto Moreno) el armado de la lista seccional. Comentan que “la cosa está áspera como talón de oso” en el espacio kirchnerista.

En el caso de Milei, no aparece ningún “famoso” local y todo indicaría que las listas se armarán con el grupo que viene mostrándose en el último tiempo. Aunque no hubo buenos resultados en las últimas elecciones, en otros distritos, para el líder de La Libertad Avanza, todos repiten como un mantra que “hasta ahora la carita de Javier no compitió en ningún lado”.

Se mencionan al empresario Carlos Alonso y al joven Juan Obiol, hijo del exconcejal kirchnerista Esteban Obiol.

Primera foto oficial del trío.

Emprendedores

ASEA, la Asociación Argentina de Emprendedores, presentó la semana pasada, ni más ni menos que en el Teatro Colón, “Más Empresas”, la primera campaña liderada por emprendedores cuyo eslogan fue muy significativo: “Somos parte de la solución”. Allí estuvieron presentes importantes dirigentes políticos, como Jorge Macri y Ricardo López Murphy; y empresarios como Miguel Braun, de La Anónima.

Bahía Blanca también estuvo representada entre otros por Leonardo Valente, quién es director de ASEA, y Francisco Costa (hijo), empresario del sector tecnológico. En la disertación se presentó un conjunto de diez acciones concretas para paliar el déficit de entre un millón y medio y dos millones de empresas que tiene el país respecto de naciones vecinas.

“En Bahía la problemática es similar a la perspectiva nacional. En los últimos años hemos perdido numerosos emprendimientos y pymes, tanto por la pandemia como por las dificultades del contexto, problemas para importar y caída de ventas. La capacidad y resiliencia de los emprendedores bahienses, que además están acostumbrados a no tener al Estado como único cliente, marcan la diferencia en tiempos difíciles”, comentó Valente.

India

El rector de la UNS, Daniel Vega, se encuentra en la India participando de una de las reuniones preparatorias de la cumbre de Jefes de Estado del G20, que tendrá lugar en septiembre. Invitado por el Ministerio de Educación, viajó junto a otros dos referentes de universidades nacionales.

Hasta el miércoles 21, estarán representando al sistema universitario nacional en la ciudad de Pune, donde se definirán los ejes que se pondrán a consideración de los participantes de la Cumbre. Entre ellos están la multiculturalidad de la enseñanza, la formación de redes de docencia e investigación, el emprendedorismo, y el rol de las universidades en la prevención del cambio climático.

El libro que le gusta a CFK

El viernes de la semana pasada visitó la ciudad Juan Carlos Torre, miembro del equipo económico del gobierno de Raúl Alfonsín, quien realizó en la Biblioteca Rivadavia una charla con eje en su libro “Diario de una temporada en el quinto piso”, en el que plasma sus anécdotas mientras que el Ejecutivo nacional, en manos de los radicales, intentaba domar los graves problemas económicos que luego devinieron en la hiperinflación.

En el escenario, junto al sociólogo, estuvo el exintendente y actual presidente de la Biblioteca, Jaime Linares. Y entre los concurrentes, hubo varios políticos locales, como Juan Carlos Cabirón y su hija Silvina, Pablo Daguerre, Juan Pedro Tunessi, Raúl Ayude y Ricardo Margo.

Quizás el momento más jugoso de la disertación fue cuando Torre contó las reuniones que tenían con los dirigentes sindicales peronistas, como Saúl Ubaldini. Duras, por cierto. También hizo hincapié en el gobierno de transición de Alfonsín, que permitió la continuidad del sistema democrático que disfrutamos hoy. El sabor amargo, claramente, fue la economía y la inflación.

El libro de Torre estuvo en la agenda periodística hace poco tiempo, cuando Cristina Kirchner, en un acto, contó que se lo regaló para su cumpleaños al presidente Alberto Fernández. “Se lo mandé de regalo. Espero que lo haya leído, aunque no sé, me parece que no”, dijo en ese momento la vice.

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