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Grave denuncia

Una escuela no deja ingresar al equipo terapéutico de un nene con autismo

La madre del alumno comentó el caso a La Brújula 24. Tuvo que recurrir a su abogada para presentar una nota que haga valer los derechos de inclusión.

Ayelén, madre de Tomás, un nene de 6 años con TEA (Trastorno del Espectro Autista), cursó el nivel inicial con normalidad en el Jardín N° 916 del barrio Palihue. Este año, con el comienzo del nivel primario en la Escuela N° 39, todo cambió, según contó Ayelén en La Brújula 24.

“Desde el jardín Tomás tiene un equipo externo compuesto por cuatro especialistas (psicóloga, psicopedagoga, fonoaudióloga y terapista ocupacional) que pudo hacer observaciones áulicas, ingresando en el salón más allá de que él cuenta con una acompañante externa, y nunca tuvimos un inconveniente. Cada vez que estuvo el equipo fue para mejor porque permitió que tanto la señorita como la acompañante, pudieran aplicar estrategias para una mejor estadía de mi hijo en la institución”, expresó en “Nunca es tarde”.

Ayelén estuvo con el equipo de orientación escolar de la EP N°39 un día antes del inicio del ciclo lectivo. “La reunión la pedí yo para comentar de las necesidades de Tomás. Hablamos de su perfil sensorial y las estrategias y ahí me dicen que no se permite el ingreso del equipo externo, dos o tres veces al año durante 40 minutos, porque se estaría violando la intimidad de los demás alumnos”, explicó.

Afirmó que “desde lo legal no hay ninguna disposición que prohíba” el ingreso del equipo y que “esto se resume en una cuestión de voluntades”. “No entienden que la ley está a favor de mi hijo. De lo contrario, tampoco se permitiría el ingreso de una acompañante terapéutica. Ignoran un pedido de la pediatra que le diagnostica autismo y sugiere el ingreso del equipo externo para hacer observaciones en su contexto, y el contexto es el aula”, agregó.

Ante la negativa, continuó Ayelén, conversaron dos veces con la Inspectora del nivel, María Cristina Aguirre Zabala, “pero el discurso siempre el mismo: que no se puede por una cuestión de intimidad”.

Al no haber acuerdo, la madre de Tomás pasó a la instancia legal. Con su abogada hicieron una nota explicando la necesidad de que el equipo que ellos conformaron y solventan, pueda ingresar. “Lo que pretendo es que Tomás se sienta acompañado y observado por quienes lo conocen. No tengo nada personal contra el equipo de la escuela, pero dudo de cuánto saben sobre autismo. El Estado no sólo debe permitir que un alumno con TEA pueda ir a clases sino que tiene que propiciar que se minimicen barreras que atenten contra el aprendizaje”, destacó.

Cada terapeuta cuenta con seguro y, según destacó Ayelén, “no se viola la privacidad de ningún alumno del establecimiento”. “Prácticas obsoletas se han institucionalizado y esa actitud la hace una escuela exclusiva, no inclusiva. Otros padres, que no están de acuerdo con la postura del colegio, plantearon la posibilidad de firmar un petitorio”, concluyó.

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