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caos en la madrugada

Incidentes en el Club: “Cortaron los alambrados, saltaron rejas y hasta trataron de ingresar por los techos”

Después del desborde ocurrido en la última madrugada en Universitario y luego de las imágenes publicadas por LA BRÚJULA 24 en la que se ve el caos y descontrol en las instalaciones del local bailable, desde el Club salieron a explicar lo sucedido.

“Fue un hecho desafortunado, trabajamos en conjunto con Policía y Municipalidad en la previa a la reapertura para definir cómo implementar los aforos reducidos. El fin de semana pasado estuvo muy controlado. El aforo permitido del 50% en el sector cerrado llega a casi mil personas y contando los sectores abiertos se incrementa muchísimo más”, enfatizó Andrés Haidt, uno de los encargados del lugar.

Consultado sobre si los sorprendió lo vivido, admitió que “no esperábamos tal concurrencia porque tenemos un público de estudiantes universitarios que los fines de semana suelen emigrar a sus ciudades de origen. Cuando se colmó el aforo, la gente empezó a cortar alambrados, saltar rejas y hasta intentó ingresar por los techos”.

“Eran personas desesperadas por entrar, pero nosotros tratábamos de cumplir con lo que nos informaron las autoridades. Hasta las 2 veníamos bien con la capacidad adentro, pero viendo la cantidad de jóvenes afuera se notaba que iba a ser imposible albergarlos. Era como llenar una cubetera, llega un momento en el que no te queda más espacio”, graficó Haidt, en el programa “Una Buena Razón”.

Paralelamente, confirmó que “una vez que se completó el aforo, no dejamos entrar a más personas. Por lo general, en el Club Universitario nunca ocurren estos hechos. Cuesta encontrar una explicación a lo sucedido, pero las personas deben entender que la pandemia no terminó y los aforos siguen siendo limitados”.

“Hubo un par de casos puntuales de personas que fueron asistidas por personal del 911. En lo que resta del fin de semana no vamos a abrir. Más allá de la clausura, hubo consenso para no terminar la noche y proceder a un desalojo ordenado, algo que por suerte la gente entendió bien. Si bien había un deseo de entrar, no hubo agresiones al personal de seguridad, más allá de algún forcejeo”, concluyó.


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