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Se olvidaron las pipas

Los Irregulares, la nueva serie del universo de Sherlock Holmes para nada “elemental”

Siempre, en La Brújula 24, te marcamos los títulos tendencias en las plataformas que lideran el consumo, aun cuando estos, no lleguen a ser buenos.

"Los Irregulares" no cumple su objetivo; una serie con muy buena intención, y nada más...

Por Fernando Quiroga
Especial para La Brújula 24

La popularidad nunca va de la mano de la calidad; sí con una necesidad de mercado que logra su trascendencia. Dicho esto, entenderemos porqué, la serie que hoy te traemos no llega a ningún puerto seguro.

El cine y la pantalla chica, se han aventurado a decir mucho sobre Sherlock Holmes, el personaje que escapó de la galera creativa a inusitada de Sir Arthur Conan Doyle, y después de casi un siglo y medio desde ese salto a la vida, nos siguen sorprendiendo las realizaciones audiovisuales resucitando el mito literario. Lo que nos vamos a encontrar al ver “Los Irregulares” es una más de estas apuestas; tal vez no tan lograda, pero sí con buena intención y cuadrante dentro del universo del detective estrella.

Según las líneas dogmáticas del mundo de Holmes, tanto éste como su fiel amigo Watson, se servían de Irregulares, una infinidad de contactos clandestinos en el bajo Londres previctoriano, para acceder a informaciones pertinentes (a veces de primera mano) sobre los casos que les encomendaban. Claro, hombres y mujeres de los bajos mundos (un sarcástico eufemismo sobre la pobreza al que arribaba mi Tía María) se presentaban como sujetos ideales en tramas donde, tanto el tráfico de la información como la proximidad entre los malvivientes y los informantes, es clave para resolver las pesquisas.

Lo único creativo de Los Irregulares, esta nueva serie de Netflix que aborda el mundo de los colaboradores subterráneos, es justamente la perspectiva. Cinco adolescentes (casi pareciera una versión steampunk de Scooby Doo) que habitan en el Bajo Londres, con sus historias personales muy bien delineadas (rigurosamente escritas), son los protagonistas en esta ficción del Universo Holmes que, oscila entre una serie para adolescentes y un producto para adultos que no está resuelto. Es casi como si los andamiajes de la construcción literaria que precede la historia (justamente todo lo que Holmes representa) estuviese desdibujado; es más, sostengo que, si se promocionaba una serie sobre los cinco jóvenes investigadores, hubiese sido más gentil para el espectador, aunque sin la curiosidad que la vinculación con la novela de Conan Doyle logra en todos.

Además (y quiero ser justo) la inclusión de un neto corte sobrenatural, sí le da una naturaleza más que creativa, pero no llega a equilibrar un producto que zozobra en su naturaleza, lamentablemente, se queda en veremos.

En fin, podría ser mucho más, pero es una serie pizzera; dista mucho de ser una realización bien lograda, pero tiene buena intención, ¿alcanza para un fin de semana de maratón? Es posible.

No defrauda, pero no esperen que les encante, definitivamente.

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