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Ursula pidió protección y no se la dieron

El femicidio anunciado que levantó al pueblo de Rojas

Tenía 18 años. Su expareja está acusado de haberle pegado cerca de 15 puñaladas. Hubo graves incidentes.

Úrsula Bahillo, de apenas 18 años, había pedido ayuda. Vivía en Rojas, un pueblo de casi 20 mil habitantes en el noroeste bonaerense, porque su ex, según denunció varias veces, la hostigaba y amenazaba. Ella hizo todo lo que tenía que hacer frente a ese drama. También acudió a las redes sociales para visibilizar su historia. Por eso, todos la conocían, pero las autoridades no le dieron protección y ahora ya es demasiado tarde.

Según publica el diario El Día de La Plata, la joven fue asesinada en Guido Spano, un paraje rural, de unas 15 puñaladas. Aunque pueden ser más. Eso lo determinará la autopsia. Por el caso, quedó detenido quien había sido su novio tiempo atrás. Un policía de licencia bajo carpeta psiquiátrica. Se llama Matías Ezequiel Martínez (25), efectivo de la comisaría 2ª de San Nicolás.

A última hora del lunes y, ya entrada la madrugada del martes, cuando la terrible noticia se hizo pública, se produjo una manifestación espontánea, que solo expresaba dolor. Pero los ánimos se caldearon y se produjeron graves incidentes. Había mucha juventud volcada en las calles de la localidad.

El destacamento policial terminó siendo blanco de una lluvia de piedras y del otro lado salieron a responder con postas de goma.

Hubo heridos (una chica casi pierde un ojo) y al menos un patrullero incendiado. También vidrios rotos y destrozos por doquier. Anoche la tensión continuaba.

Los investigadores trataban de establecer si el acusado citó a Úrsula, quien era hija de un conocido comerciante, o bien pactaron un encuentro para solucionar cuestiones relativas a su vieja relación y a las denuncias que la víctima había radicado contra él por violencia de género.

Al parecer, con el mismo cuchillo que -se sospecha- usó para matarla, Martínez se autoprovocó lesiones. Por eso al cierre de esta edición permanecía internado en un hospital de Pergamino.

La imputación es por “homicidio calificado por violencia de género (femicidio)”, delito que prevé la pena de prisión perpetua.

“No elimines nada de todo lo que te mando. Nada. Si me matan, ya sabés quién fue”, le había dicho Úrsula a una amiga en un cruce de mensajes reciente. Una triste premonición, que se hizo real.

LOS PEORES ANTECEDENTES

En medio de tamaña tragedia, una expareja de Matías Ezequiel Martínez contó ayer que ella también sufrió violencia de género por parte del ahora acusado y que se contactó con la víctima días antes de su crimen, porque la chica “tenía miedo”.

Se trata de Belén, quien este mediodía confirmó que Martínez (25) estaba con carpeta psiquiátrica y que era “protegido” por la institución y acusó a sus compañeros de “cómplices”.

“Durante mi relación, él manifestó más que nada cosas verbales, una sola vez me agredió físicamente y fue lo peor que pasé en mi vida”, comentó la joven sobre el vínculo que mantuvo con el policía hace alrededor de tres años.

Al respecto, recordó que un día “cuando él estaba de servicio en Rojas, llegó a buscar su comida un mediodía” a la casa que compartían, mientras ella preparaba a sus dos hijos para llevarlos a la escuela y al jardín.

“Poco antes, uno de ellos se había hecho pis en nuestra cama, yo levanté todo y abrí todo para ventilar, y cuando él llegó, olió las sábanas y me empezó a gritar, que para qué tenían sus camas los nenes, y yo le dije que si no le gustaba que se fuera, porque mis hijos están primero”, relató.

Según Belén, la respuesta de Martínez fue agarrarla del cuello y tirarla contra una pared y luego contra la cama, y una vez que ella estaba en el suelo, sacó su arma reglamentaria y la amenazó con matarla o con suicidarse, mientras simulaba con la pistola.


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