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Alarmante pronóstico

"Para fines de agosto vamos a estar como en 2001", dijo un intendente peronista

Mario Ishii, jefe municipal de José C. Paz, lanzó una dura advertencia al proyectar la situación actual y compararla con la crisis de comienzos de siglo.

“Hay que decir que aún no se llegó al pico máximo: no llegó lo peor”, dijo Mario Alberto Ishii, intendente del partido de José C. Paz. La frase sirvió de preámbulo a la comparación entre la brutal debacle económica, política y social de comienzos de siglo y la coyuntura actual, con el coronavirus y la cuarentena como factor transversal a las necesidades de la gente. Ishii pronosticó un panorama caótico: “Para fines de agosto vamos a estar como en 2001 aproximadamente. Viví dos saqueos y pienso que la gente va a volver a 2001. A las empresas medianas y a las pymes no les alcanza para nada, por más que las ayuden. Tienen el mismo gasto y se están fundiendo”.

El escenario de crisis lo remite a 2001. Ishii está preocupado: gobierna una de los distritos más pobres del conurbano y los más de cien días de aislamiento social, preventivo y obligatorio empiezan a hacer mella en la atmósfera socioeconómica de los más de 354.000 habitantes -según estimación de octubre 2007- distribuidos en los 74 barrios del municipio. “Cuando en 2001 explotó fue por hambre. Salieron a saquear todos los negocios por comida. Hoy la bronca es de la gente que está sin trabajar. Y lo peor es que muchos están con necesidades mucho mayores que en 2001”, consideró.

En el contraste de ambas situaciones límite, encontró una diferencia que lo alarma: la pérdida de respeto hacia las autoridades. “Veo que se está superando una línea: la gente ya no respeta a los funcionarios. Ve todo mal, como si fuera culpa de ellos: del Presidente, del intendente o de un concejal. Les adjudican la situación que tienen”. “Pero vino la pandemia y estamos así”, procuró argumentar, antes de ensayar un razonamiento que esconde una crítica hacia la gestión del gobierno nacional, el actual y el anterior: “No sé si estaríamos mucho mejor sin el coronavirus”.

“Tengo una sola fábrica, pero hay 6.500 negocios. Si se funden los negocios, nos quedamos directamente sin fuentes de trabajo. No tenemos playa, no tenemos montaña, realmente tenemos un problema. Y la gente es de clase trabajadora. No trabajar en el distrito implica ir a otros lugares a hacerlo. Se nos complicaba. Muchos hacían changas o trabajaban en una fábrica, que hoy están cerradas. Se está acentuando el problema”, declaró. “La gente de distintas partes del país no aguanta más, no solo en el Conurbano. Se están fundiendo. Quiebran las empresas. La cesación de pagos se generaliza”, desarrolló.

Por último, Mario Ishii prevé un pico de contagios para mediados de julio y un pico del malestar social para cuando la disponibilidad de camas de terapia intensiva comience a escasear. En su análisis, volvió a imaginar la situación ante un desborde: “Como intendente tengo la preocupación de que esto se vaya a desbordar en algún momento. ¿Cuándo? Cuando empiecen a aparecer los muertos. Cuando la gente vea a sus muertos, cuando haya gente que no sea atendida en los hospitales porque están desbordados. Allí podremos tener un problema”.

Fuente: Infobae

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