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Punta Indio: el macabro plan de los vecinos para adueñarse de una nena de 10 años

Denunciar por malos tratos a la mamá, utilizar los medios de comunicación y manipular a la nena psicológicamente, formaron parte de la estrategia. según los investigadores.

Para la Justicia no hay dudas. El secuestro de la nena de 10 años de Punta Indio, fue algo planificado por sus vecinos Victoria Agüero y Emanuel Rivarola, hoy detenidos en la DDI de La Plata por el delito de sustracción de menores agravada.

No fue algo precipitado, sino parte de un plan criminal que tenía como objetivo quedarse con la nena.

Victoria y Emanuel se pasearon por todos los móviles de televisión con un único discurso: el de atacar a Magdalena, la madre de la nena, al acusarla por supuestos malos tratos con un pedido de guarda hecho por Victoria, según ella misma, que jamás existió. Para el fiscal, las declaraciones mediáticas eran una pieza clave del plan: “Utilizaron los medios de comunicación para instalar la idea de que la madre prácticamente la había obligado a escaparse, criticando la crianza y la forma de vida y poniéndose ellos en el lugar de únicos salvadores”, escribió Mennucci.

Los investigadores, además, creen que la denuncia que realizó Victoria algunos meses atrás por supuestos malos tratos de la madre de A. contra su hija formaba parte del plan. “Buscaban cubrirse ante la desaparición", afirmó una fuente.

Es decir que, según lo que se desprende del pedido de formalización de detención y de las pruebas del expediente, existió un plan que contó con varias fases: la de denunciar falsamente una situación de maltrato, manipular psicológicamente a la niña para que los obedezca, secuestrarla y luego desviar la atención tanto en los medios como en la Justicia hacia la madre como la culpable de la desaparición.

No pudieron lograrlo más allá de los seis días que estuvo desaparecida aunque llama la atención la manera en que burlaron los rastrillajes en ese tiempo. La casa de la pareja fue allanada cinco veces. Emanuel Rivarola, en su declaración ante la Policía Bonaerense, habló de un método de ocultamiento insólito y además señaló que existe otro lugar en el que la nena permaneció: “Ella nunca desapareció. Siempre estuvo en mi casa. Nunca se fue. Cuando venía la policía se escondía en el ropero y se tapaba los pies con los zapatos y su cuerpo con las prendas que estaban colgadas”. Luego agregó: “Quiero las garantías que nos prometió el fiscal. Quiero decir la verdad. A. estuvo todos los días con nosotros pero no todo el tiempo acá”.

Un punto importante que surge de los testimonios es que Magdalena y Victoria eran amigas hace algunos meses. Lo contó la propia madre de la nena en su testimonial: “Con ellos teníamos una relación de mucha amistad. Compartíamos muchas cosas. Incluso al punto de meterse mucho en nuestra vida. Después noté que le metían cosas raras en la cabeza a mi hija. Le decían que yo tenía delirios místicos y que no le convenía vivir conmigo”.

El objetivo final que perseguía la pareja no queda claro, tampoco el porqué: “Podría ser una obsesión con la nena aunque hay factores psicológicos que dicen que se trataría más de un enojo de Victoria con la mamá de A. por el modo de vida que llevaba y la forma en que criaba a su hija”, dicen cerca del gabinete psicológico que estuvo presente en las declaraciones de la acusada antes de ser detenida.

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