Mientras espera la resolución judicial que determinará si continúa preso, el hombre acusado de intentar prender a toda su familia tuvo que ser evacuado de urgencia de la comisaría en la que se encontraba alojado por las amenazas de los otros detenidos.
Juan Salvador Báez, de 41 años, está imputado de “tentativa de homicidio agravado e incendio”, luego de que el lunes pasado prendiera fuego las casas en la que habitaban sus propios hijos y padres para “vengarse” de su mujer.
Báez, luego de negarse a declarar, había quedado alojado en la comisaría primera a la espera de la decisión de la jueza de Garantías, que estudia un pedido de libertad de su abogado defensor, quien planteó que el delito cometido por su cliente fue el de “daño” y no un intento de homicidio.
En las últimas horas, según pudo averiguar LB24, el acusado comenzó a recibir insultos y amenazas por parte de los detenidos en celdas contiguas. Y el clima en la dependencia de calle Beruti había comenzado a enrarecerse. Por eso se decidió trasladarlo a Monte Hermoso, donde podrá estar aislado y seguro.
“Que haya querido prender fuego a sus hijitos y su papá y mamá no se perdona entre los presos, hay códigos claros entre la población (carcelaria) y a hay cosas no se perdonan. Por eso se temía lo peor y para descomprimir se lo trasladó”, comentó un alto funcionario policial a LB24.
Báez cuenta con un frondoso prontuario criminal y en la madrugada del lunes roció con combustible la vivienda familiar. No hubo víctimas de milagro ya que todos pudieron escapar, incluido sus padres octogenarios y sus hijos menores de edad.