El presidente de la Federación Industrial Panaderil, Emilio Majori, remarcó que el precio de venta del pan en la provincia de Buenos Aires debe ser de 12 pesos, y que hacerlo por un valor menor implica corrupción.
A su vez, agregó que la producción clandestina de pan llega al 60% Por su parte, el vicepresidente de la entidad Raúl Santo André sostuvo que la clave para combatir el flagelo de la ilegalidad está en la enseñanza y la docencia.
Al respecto, señaló que los trabajadores del sector deben saber que la utilización del bromato de potasio en la elaboración del pan es ilegal, sin embargo los clandestinos igualmente lo usan. Y agregó que a esa planta clandestina que elabora pan a un costo muy por debajo del real, hay que sumarle que, además de evadir impuestos, se pone en riesgo la salud de la población.
Asimismo, ambos dirigentes hicieron mención a la reciente discusión salarial, señalando que acaban de firmar un acuerdo que tiene vigencia hasta Abril de 2013.
Por último, y haciendo referencia al paro del campo, aseguraron que la medida no afecta a la industria del pan porque en el país hay harina de sobra para el consumo interno.