Tras un pedido de informes elaborado por Integración Ciudadana, el secretario de Gobierno Fabián Lliteras se dirigió al Concejo Deliberante para dar explicaciones cara a cara sobre la compra de sándwiches de milanesas al restaurante “Pelicano”, propiedad de su hermano.
Un Lliteras en estado de ebullición y con un importante ataque de alergia -dicen provocado por la ira que le generó el pedido de IC- irrumpió en la reunión de labor parlamentaria en la presidencia del Concejo Deliberante y tiró unos expedientes sobre la mesa y espetó: “ahí está todo, es para que no hablen al pedo”.
En labor parlamentaria se encontraban todos los ´presidentes de bloque, aunque la mirada de Lliteras se dirigía solo a Woscoff.
Desde IC se habló de "incompatibilidad ética" en la compra directa que realizó el Municipio -con firma del secretario de Gobierno- al comercio Pélicano por unos 6 mil pesos. Las viandas adquiridas a en el restaurante de calle Alsina estaban dirigidas a personal del CUIM.
Enojadísimo, Lliteras habló pocos segundos informalmente con la prensa y repitió: "les vine a aclarar todo a estos muchachos -por IC- que no hay ninguna incompatibilidad. Igual el daño público ya está hecho, ahora que digan lo que quieran".
Más tarde, Woscoff declaró que Lliteras había tenido la “gentileza” de acercar los expedientes cuestionados y dijo que evaluaran el tema.
Preguntado el líder de IC si antes de hablar con un medio de comunicación sobre la mencionada situación habían enviado la inquietud al Ejecutivo, Woscoff respondió: “El pedido se hizo hoy. Nosotros hacemos el pedido de informes y luego lo damos a conocer a los medios”.
Luego, consultado sobre el “daño mediático” que Lliteras le atribuyó a Integración Ciudadana por manifestarse primero en la prensa y después en el HCD, el concejal explicó que “no creo que así sea”.