“Nosotros nos hicimos cargo de los tres hermanos, por una cuestión de solidaridad, pero la verdad es que casi ni sabemos los nombres de éstas criaturas”, indicó Javier Pacera, el vecino de la nena que fue brutalmente golpeada en Guiraldes al 600.
El hombre indicó que si bien durante estos días han recibido la visita de diferentes agentes municipales, lo cierto es que “nadie se hace cargo, ni nos dan ayuda para afrontar todo esto, incluso han venido los padres de los chicos a buscarlos, pero a mi me impiden dárselos”.
“Me dicen que los tengo que tener hasta q ellos resuelvan, pero yo estoy desbordado, desde el lunes que no tengo vida, no duermo y mi mujer está embarazada”, explicó Pacera al tiempo que agregó que “para colmo los nenes preguntan por su hermanita y yo no se que decirles”.
El hombre culpó en parte al Estado por todo lo ocurrido, ya que según el testimonio de varios vecinos de la zona “desde hace años que varios vienen denunciando que los chicos están mal, que se quedan solos, y nadie ha hecho nada.
“Sin ir más lejos, ésta vez, estaban sin nadie desde el sábado y el lunes, cuando me los traje a casa los chicos comían como cachorritos y uno veía que vivían de un modo muy decadente”.
Pacera comentó además que los nenes necesitan contención psicológica urgente “ya que no sólo presentan hematomas si no que cuentan cosas que uno no puede creer, además de que se pegan todo el tiempo”.
Finalmente, el panadero dijo que lo único que el pretende “es vivir en paz” y que los nenes “tengan una vida más digna”, pero que para eso es necesaria la intervención urgente del Estado y la Justicia.
Por otro lado, desde la comuna se informó que sobre el mediodía, los tres chiquitos serán llevados a un hogar de contención de una localidad vecina.