Banda de estafadores: el policía detenido pedirá arresto domiciliario por sufrir “cólicos”
El policía Daniel Reynaldo Milé, hoy detenido y acusado junto a otras cinco personas de formar parte de una asociación ilícita dedicada a estafar, presentará mañana -por intermedio de sus abogados- un pedido de arresto domiciliario argumentando su impedimento de ser alojado en una cárcel por sufrir “cólicos renales”.
Para la Justicia, el ex miembro de la Departamental de Investigaciones local “desde su calidad de funcionario policial brindó cobertura, información, provisión de pasajes oficiales e intermediación ante otros numerarios de la DDI”.
La semana pasada, la Policía Federal y la Gendarmería Nacional realizaron diferentes allanamientos en Bahía Blanca y Punta Alta en el marco de la causa en la que investigan, al menos, cinco hechos de estafas y defraudaciones.
Además de Milé, se detuvo a los “gestores” Enrique Alberto Uzal y Marcelo José Lezica. En tanto, los tres prófugos -actualmente con captura nacional- son: Julio Enrique Cano, Oscar Oberti y Juan Carlos Destro.
Según la información brindada por fuentes judiciales a LABRÚJULA24.com, la banda “actuó concertadamente para la comisión de los delitos”, entre los que se encuentran la falsificación de documentos, usurpaciones de viviendas y campos, entre otras maniobras ilegales.
El viernes, los tres detenidos fueron llevados ante el fiscal Sebastián Foglia para prestar declaración indagatoria. Sólo uno de ellos, Enrique Uzal, quiso hacer uso de la palabra: “soy inocente”, dijo en la sede judicial ubicada en Estomba al 400.
Por su parte, el policía Milé se mantuvo en silencio ante Foglia -por recomendación de su abogado Juan José Martínez- pero sí pronunció algunas palabras ante las cámaras de Canal 7 local. “Yo estoy ocupando el lugar de otro”, manifestó Mile cuando era ingresado esposado a la fiscalía. No fueron pocos los que interpretaron esas palabras como un “mensaje” a sus ex jefes policiales.
De llegar a un juicio oral con la calificación de “asociación ilícita y estafas”, los integrantes de la banda podrían ser condenados a una pena de hasta 10 años de prisión.