Olimpo arrancó el campeonato con el pie izquierdo y cayó 2 a 1 en su visita a Banfield
No fue la vuelta ideal para Olimpo a la máxima categoría, más allá de que arrancó el encuentro de la mejor manera posible. Todavía no se habían acomodado los equipos en la cancha cuando Alejandro Delorte sorprendió a los 18 segundos con un cabezazo cruzado, tras centro preciso de Diego Galván.
A partir de allí, a barajar y dar de nuevo para el conjunto de Julio Falcioni, que comenzó a manejar la pelota pero sin preocupar a LaureanoTombolini, más allá de una gran atajada ante un esquinado cabezazo de Barrales.
Olimpo lo tenía controlado con sus dos líneas de cuatro bien paradas en el campo, que marcaban, recuperaban y traban de mantener la posesión del balón prolijamente.
Con a penas un par de centros amenazaba el local, hasta que en uno de ellos Casais agarró a Barrales en el área y el árbitro Loustau no dudó en cobrar el dudoso penal que Walter Erviti transformó en gol. A esta altura del encuentro, Falcioni ya había realizado dos cambios por lesión: Ladino por Barraza y Cristian García por Carrusca.
El desarrollo del partido continuó por el mismo camino, con el local buscando por arriba y Olimpo tratando de controlar el juego pero con escaso poder ofensivo, con Martín Rolle más preocupado por la marca que por la creación.
A los 35 minutos nuevamente un centro castigó al “aurinegro”. Dos cabezazos en el área es gol, y así ocurrió. Pelota cruzada por lo alto que mete Dos Santo con la “testa” y que por la misma vía la empuja a la red el ingresado Cristian García.
El complemento comenzó similar a lo que había sucedido en el primer tiempo, por eso promediando el cuarto de hora Omar De Felippe metió mano en el banco de suplentes para que ingrese Julio Furch por Diego Galván y Martín Aguirre por Rolle.
Los bahienses quedaron con Delorte y Furch bien de área, Aguirre y Castillón (sobre el costado) para la creación y Brum con Vega para la recuperación. Sin embargo nada cambió en el funcionamiento, con muy pocas ideas para complicar al rival, sin profundidad y dándole la posibilidad a Banfield de adormecer el partido. Recién a los 25 llegó un buen cabezazo de Furch.
A los 32 otro cambio hecho por De Felippe: Marcos Litres por Facundo Castillón. Agotadas las modificaciones, la historia no cambió más allá de la voluntad de los bahienses. El partido fue decreciendo y culminó apático.
Así ganó Banfield, sin que le sobre mucho pero mostrando por momentos que simplemente fue un trámite por cumplir. Quedó plasmada la diferencia entre un equipo que mantuvo una base de primera división y otro que la trajo del Nacional B.
La próxima fecha el “aurinegro” tendrá revancha en casa cuando reciba el domingo a las 20.20 a Gimnasia y Esgrima de La Plata.