A horas del brutal asalto que puso al borde de la muerte a una embarazada, legisladores del oficialismo y de la oposición salieron a reflotar un proyecto de ley que impulsa cambios en materia de seguridad bancaria y específicamente propone que las sucursales cuenten con sistemas "inhibidores" de señales de teléfonos celulares con la idea de atacar el accionar de entregadores.
La iniciativa -que aún debe ser tratada en comisiones- ingresó al Congreso en abril pasado y apunta a que las entidades financieras y cambiarias cuenten con bloqueadores de señal que imposibiliten el uso de celulares en el interior de las mismas.
Tras el ataque que conmocionó al país y que reinstaló el debate sobre el flagelo de las salideras bancarias, la iniciativa tomó un nuevo impulso y ahora no se descarta que sea tratada en comisiones en los próximos días, según trascendió ayer de fuentes legislativas.
El proyecto fue presentado en Diputados por los legisladores radicales Jorge Mario Alvarez (Santa Fe) y Hugo Castañón (Río Negro) y está listo para ser tratado en las comisiones de Finanzas y de Defensa del consumidor, según se indicó. Lo cierto es que la iniciativa en estudio se suma a los reclamos de seguridad de los propios empleados bancarios.
Tras el brutal asalto que sufrió Carolina Piparo tras realizar una extracción de dinero en efectivo de una sucursal de 7 y 42, gremialistas de La Bancaria señalaron que insistirán con sus planteos al Banco Central.
Concretamente, los bancarios reclaman que las sucursales cuenten con detectores de metales o puertas exclusas, además de vidrios de seguridad en cada una de las cajas, y también el refuerzo de los sistemas de vigilancia por video porque, según denunciaron, "por una cuestión de costos las cintas se enciman y de esa forma no se puede tener acceso al registro de imágenes de días pasados".
Mientras tanto, el proyecto que ahora buscan apurar en el Congreso establece que "la salidera bancaria consta de dos momentos: el delito comienza dentro del banco, donde una persona a la que se denomina marcador o sacador detecta a los clientes que retiran sumas importantes de dinero y advierte de esto a sus cómplices ubicados fuera de la entidad bancaria; el segundo momento del delito se lleva a cabo a la salida del banco, cuando una o dos personas, generalmente a bordo de una motocicleta, abordan a quien ha sido marcado, arrebatándole el dinero".
Y en ese sentido advierte que "el trabajo de marcador o sacador puede ser realizado tanto por personal del banco como de personas que simulan ser clientes". Tras exigir que se trate con urgencia su iniciativa "para atacar una causa importante de delitos", el diputado Alvarez recordó que en 2002 una ley le otorgaba al directorio del Banco Central la facultad de establecer los requisitos mínimos de seguridad que deberían satisfacer las entidades financieras.
Fuente: Diario El Día